lunes, 31 de marzo de 2014

Soné - Ricardo Czikk

Soñé,
fue claro que eran iguales
mis poemas
todos, entre sí
gemelos del alma
aluvión unicolor
se reflejaban cóncavos
estirando los sentidos
deformaban el secreto
llaves, códigos, accesos
desmalezando a cuchillo
el sendero
al que sueño
que soy.




Ricardo Czikk, Estuche negro.
Viajera, 2009.

Jim Dine

domingo, 30 de marzo de 2014

Se cree una amazona - Loreley El Jaber

Se cree una amazona.
Sube al caballo y cabalga con furia.
En mitad de la subida
recuerda su miedo a las alturas
su terror a estar sola
y se detiene.
Mira alrededor, no ve a nadie.
Está sola
arriba de un caballo
con la mirada asustada
y la piel temblorosa.
El viento arremete contra su pelo
los jirones le pegan en la cara como pequeñas laceraciones que buscan despabilarla.
El sol se cuela entre sus orejas, se detiene en su espalda, se instala en la cintura.
Ella siente los golpeteos, el calor lacerante.
Arquea la cabeza y escucha un relincho inesperado.
Entonces grita guerra en un idioma inventado
lanza flechas
(como si supiera)
y ríe desaforada por lo que viene, por la aventura que su cuerpo adelanta, por el desmedido placer
que
se avecina.


Loreley El Jaber, La Playa.
Viajera, 2010.


sábado, 29 de marzo de 2014

Grito gutural - Nicolás Di Candia - Adelanto del nuevo título de Viajera

Grito gutural

El grito sale de mis entrañas. Grito por fuera y por dentro. Todo mi ser al unísono. Cada una de las partes de mi cuerpo se unen en este grito unánime y estremecedor. Nunca había sentido tanto consenso interno, ni tanta necesidad de expresarlo.
Es un grito de desesperación que viene del fondo de mí, y también de otras partes más cercanas a la superficie. Necesito que el mundo exterior se entere de lo que me pasa, y me cuesta comunicarlo con los métodos habituales. Y mi cuerpo, frustrado, decide retirarle a la boca el privilegio de ser el único vocero de sus inquietudes. La boca pasa a ser sólo un canal para el sonido.
Durante la vigencia del grito, mi cuerpo vibra. En el espejo me veo fuera de foco. No veo de dónde proviene el sonido, sólo una masa amorfa. Pero lo escucho muy claramente, no es posible ignorarlo.
El cuerpo vibra a una frecuencia tal que pierdo la noción de dónde estoy. También pierdo la noción de cuál es mi boca, porque las distintas partes del cuerpo están funcionando como bocas múltiples, que generan cada una un sonido igual al de las otras. Es un gran estruendo que se retroalimenta.

Los decibeles me empiezan a hacer mal. Trato de taparme los oídos, pero no los encuentro, están convertidos en bocas. Se aturden a sí mismos. Quiero cerrar la boca y lo logro, pero todas las demás quedan abiertas y sólo sé cerrar la regular. El ruido que sale de mí me envuelve y me atrapa. Termino preso de él. El grito me traga, me digiere y me desintegra. Queda el sonido solo, tronando cada vez más fuerte, marcando el contorno de lo que fui.


Nicolás Di Candia, Dos Bocas
Próximo título de Viajera.


viernes, 28 de marzo de 2014

Espíritus ancestrales - Alain Lawo Sukam

Espíritus ancestrales

Mawu, Dahomey, Mbomba, Congo
poderes invencibles
Mebere, Bantu, Mukuru Namibia
mágicos nombres entonados con temor
pronunciados con reverencia.
Espíritus indomables llenaron el continente de idiomas angélicos, poderosos videntes y hábiles curanderos.
El hambre y las epidemias fueron vencidas. Tus hijos vivían a sus anchas, vigorosos como rocas y fértiles como la orilla del río.
Esta mañana de tristes recuerdos, sus nombres pisado en el suelo no infunde miedo a nadie. Los videntes ya no pueden ver, los curanderos ya no pueden curar, el pueblo no reconoce tu lenguaje, no musita tu poesía y celebra cantos y bailes ajenos.
Tus hijos se desploman. Centenares de cuerpos sofocados por el hambre, exterminados por las guerras
y martirizados para toda la vida.
¿Por qué este silencio ahora?
Mawu, Mbomba, Mebere, Mukuru.


Ancestral spirits

Mawu, Dahomey, Mbomba, Congo / invincible power /
Mebere, Bantu, Mukuru, Namibia / magical names intoned with fear /
spoken with reverence. // Indomitable spirits, you filled the continent with angelic languages, with powerful clairvoyants, with skillful healers. Hunger and disease were defeated. Your children were living at ease vigorous like rocks, fertile like the river bank. //
This morning of sad memories, your names stamped on the floor don’t instill fear to anyone. The clairvoyants can’t see anymore, the healers can’t heal anymore, the people don’t recognize your language, they don’t whisper your poetry and they celebrate foreign songs and dances. //
Your children are collapsing. Hundreds of bodies suffocated by hunger, exterminated by wars, martyred for life. //
Why all this silence today? // Mawu, Mbomba, Mebere, Mukuru


Esprits ancestraux

Mawu, Dahomey, Mbomba, Congo / pouvoirs invincibles /
Mebere, Bantu, Mukuru, Namibia /
noms magiques entonnés avec frayeur / prononcés avec révérence. //
Esprits indomptables vous remplîtes le continent d’angéliques langues, de puissants voyants et d’ habiles guérisseurs. La faim et les épidémies furent vaincues. Tes enfants mangeaient à leur faim vigoureux comme des rochers et fertiles comme le bord de la rivière.//
Cet matin de tristes souvenirs, ses noms piétinés à même le sol ne fait peur à personne. Les voyants ne peuvent plus voir, les guérisseurs ne peuvent plus guérir, le peuple ne reconnaît pas ton langage, ne marmotte pas ta poésie, et célèbre des chants et danses étrangeres. //
Tes enfants s’effondrent. Centaines de corps suffoqués par la faim, exterminés par les guerres martyrisés à vie. //
Pour quoi ce silence maintenant? / Mawu, Mbomba, Mebere, Mukuru.


Alain, Lawo-Sukam, Sueño con África / Dream of Africa / Rêve d’Afrique.
Viajera, 2013.

Benoit Courti

jueves, 27 de marzo de 2014

Viajera Visita librería Aquilea


Cada libro es un viaje. Vení a conocer los nuevos rumbos de Viajera Editorial: 8 libros prestos a salir, 8 autores que comparten un adelanto con vos. Este lunes en Aquilea! Nos vemos!

miércoles, 26 de marzo de 2014

Zamba (Fragmento) - María Florencia Giménez de Castro


Me acuerdo de algunos viernes, en verano, cuando la tierra estaba húmeda. Subía a la máquina, en la parte de atrás. Papá la ponía en marcha y los pajaritos se empezaban a amontonar tras su paso, tratando de agarrar todas las lombrices que la rastra iba removiendo. Creo que desde ese lugar preferencial aprendí que hay pájaros de todos los colores: azules, verdes, marrones, negros, rojizos.
A veces me distraía un poco, y la abuela decía que eso era peligroso. Ella me pedía que me agarrara fuerte. Yo lo hacía cada vez que me acordaba. Otras veces, me dedicaba a contar cuántas lombrices pegaban saltos y eran cazadas. Pero me terminaba encorvando algo más de lo que debía. Menos mal que desde ahí se veía la casa. La abuela me miraba, abriendo la boca muy grande, para silabear a-ga-rra-te mientras amontonaba parte de la cortina con el puño de la mano. Papá no se daba cuenta de lo que pasaba, él iba adelante, yendo y viniendo en zig zag, mirando los cerros. Siempre nos movíamos más lento cuando estábamos de frente al Aconquija. En cambio, cuando teníamos que girar hacia la ruta, ahí lo hacíamos rápido. Entonces tenía que sujetarme bien fuerte, se me acalambraban un poco las palmas de las manos y algún que otro mosquito tenía la suerte de picarme e irse volando despacito.


María Florencia Giménez de Castro, Cantata.
Viajera, 2013.

Henri Joseph Harpignies



martes, 25 de marzo de 2014

Sin desbarrancar - Mana

Sin desbarrancar

Me gustan los tipos de traje.
Casi sin querer, mirando mis All Stars negras, se te
escapó la reflexión.
Caminamos por Libertador, me agarraste de la mano.
Encima me tengo que bancar que la mujer me mire con
una cara de culo tremenda.
Acusaste odio de ojos profundos, que hizo contraste
con tu postura laxa.
Ahora tu cara dice dame tiempo.
Ahora me explicás que a tu viejo le gusta la gente de
campo
que sepa la importancia de los ciclos de la luna y la
rotación de cultivos.
Vos, con tus autos caros y tu falsa simpleza.
Ahora tu reloj dice 16:08 y veo el cielo rojo, con
estrellas.
Amar. Ajam. Ay. Aggh.
Y tantas vocales te confundieron.
Te avisé cómo iba a ser. Sin verde y con macetas.
Cambiando lujos por pernocte
amaneceres con besos en la boca.
Querías una marca en tu almanaque
y no te bancaste que el martes sea martes
te ofrecí pornos y cornetas
aunque lo único que te interesaba del carnaval eran
máscaras y antifaces.
Amar–Ajam–Ay–Agggh


Mana, herpes.
Viajera, 2010.



Helmut Newton

lunes, 24 de marzo de 2014

yo NO - Belara Michán

yo NO
          claridad frente a la cara de la madre
          blandura bajo las ropas sueltas
          de la niña
          de los órganos crujientes
yo no tengo eso
yo no siento
ningún deseo
de abrir mi boca
Las rosas sangrantes, Salvador Dalí.
ella solo quiere bailar
dice arrinconada
en posición
y hasta la forma de decir
de nena
pero no
ella a veces no es nena
porque la angustia en la carne
no estuvo siempre
su infancia había sido
un poco más fresca y hoy
¿dónde están
esos pies
cruzados pero inquietos
corriendo de acá para allá
tropezándose
para volver a correr?
nunca para de buscar
no lo dice y no lo aparenta
me parece una insaciable
silenciosa
una incurable con la cabeza inconforme
adentro ruidos extraños
cuando papá y mamá duermen
nadie puede escuchar
ni siquiera entrever, aunque haya ojos atentos
que su cabeza está
demasiado repleta
para un cuerpo tan virgen
la pregunta cacarea
–como la gallina o el gallo–
por animal
por constante
por despertarme
aunque siga durmiendo
y esté más allá del pensamiento
hay algo que se mueve
todo el tiempo
–como un reloj–
–como una pregunta que late–
–como un corazón–
¿es éste es acá es hoy
o quién está acaso
en el lenguaje de mi cuerpo
que me habla y no entiendo
sus palabras tan difíciles?


Belara Michán, cuerpoadentro.
Viajera, 2011.


domingo, 23 de marzo de 2014

Máscaras de aire - Axel Levin

    Máscaras de aire

Acaricio el fondo
del aire.

Me enriedo
minuciosamente
en lo invisible.

Telaraña
de mí
aire detrás
del aire

respiro la encrucijada de los nombres


–¿Será una máscara
ese nombre-araña
que sin parar de llamarme
me recorre hambrienta?–
preguntan
muchos tatuajes
de muchas pieles

al mismo tiempo.




Axel Levin, Palabras que nos nombran.
Próximo título de Viajera.


Transparence, Francis Picabia.

sábado, 22 de marzo de 2014

"It´s all over now, baby blue" incluído en Corasangre - Nicolás Pazos

It's all over now, baby blue        
by Bob Dylan              
                                            
¿cuántos marineros verdes
entraron en tus ojos, niña pinta?

¿está todo roto ahora, beba azul?

¿todas tus partes, adónde fueron a juntarse?

¿serán maderos hinchados, chocando 
contra los pilotes de un muelle
en costas inverosímiles
como la posible felicidad?

naciste en el Brasil
y siempre hubo algo
como sereias 
esquizomelancólicas
nadando las riberas de tu sangre

la lengua española
no se adaptaba
al ritmo de tu cuerpo
y tu cuerpo 
lejos del mar
rompía contra todos
los rincones de la ciudad

tu cuerpo
ya no sabía a sal 
ya no era espuma
ni sabía deshacerse 
en el abrazo de la brisa

solías ahogarte 
en alcoholes y en hombres
dudosos como la luz de la mañana

¿quién te viera ahora
amiga de aquellos días
de rock and roll all night
baby blue?

volviste a sentir
la piel dorada del Brasil, ceñida
por tu vestido portugués

hiciste un pacto con el destino
y con el tiempo
y fuiste vos 
quien le dio vida nueva 
al mundo reseco

brindemos, baby blue
por los niños que te nacieron
y te devolvieron a la vida
provecho 
probecho


qué lindo nena azul
atravesar el corazón como música
vestirlo de pavo real
desatarlo para que sienta
sienta
sienta


Nicolás Pazos, Corasangre.
Próximo título de Viajera.


Man Ray

viernes, 21 de marzo de 2014

Ha pasado cuánto tiempo - Virginia Janza

Ha pasado cuánto tiempo
un largo año no es suficiente
para borrar
la cicatriz en mi espalda
me sigue ardiendo
un par de esponsales
con las muñecas perdidas
por querer separar
hierro tibio nos unía
a pesar de nosotros
la intangible y marital ceremonia
nunca celebrada
Two acrobats, Ernst L. Kirchner
preguntas
calladas
un caballero esperaba entre nubes
cuánto tiempo
ya ves, casi no cambia nada
y sin embargo mi boca no brilla
y sin embargo
un rizo se ha secado este invierno
tengo una cana nueva
una arruga descubierta al pasar
cuando me miro a los ojos
los párpados han crecido tanto desde entonces
ya me cubren todo el cuerpo
son alfombras por donde camino
cada paso acolchado
pisoteándome la piel de mis propios ojos
qué dirías si estuvieras
qué escisión estúpida aconsejarías
vos, cirujano de órganos tibios
¿amputarme la mirada de una vez?
¿dejar salir la lengua-jirafa?

Nada de eso.
Abrirías el camino blanco
la distancia de siempre
separando nuestras sendas cruzadas
una luz de anestesia
en pleno día
con los ojos abiertos
ausente.

Cuánto cuesta la felicidad
el equilibrio no inducido artificialmente
la mirada sin vidrio entremedio
cuánto cuesta comandar tu vida
encomendarla
mantener una cierta rectitud
ser fiel a tus propias elecciones
la ética nuestra de cada día
aun en ausencia
aun cuando todo parece perdido
ACTUAR
en el escenario de truman
escalar las paredes y tirar abajo la escenografía
dar vuelta a la historia
escribir un guión nuevo
hablar tu propio lenguaje
escuchando solamente esa voz
que late por dentro
tuc tuc
tuc tuc
tuc tuc
tuc tuc

(no te pierdas)


Virginia Janza, Lado Géminis.
Viajera, 2012.


jueves, 20 de marzo de 2014

Irme bien lejos - Cecilia Maugeri

Irme bien lejos
donde nunca estaría
y quedarme
ahí:
lejos de lo lindo y de lo feo
para extrañar
lo lindo
y extraviar lo feo
ponerlo en cuarentena
a ver si así
aislada
la enfermedad se cura
lejos mío
me voy
cerca mío
de vacaciones
a un lugar tan chiquito
donde sólo cabe mi cuerpo
sin mi vida
y aún
latiendo
mi vida se queda afuera
no quiero que entre
por ahora
voy a descansar un poco
y ya sé que así
lo lindo tampoco entra
pero a mí también me gusta
extrañar a veces
y sonreír
entonces, así
por un rato
sonrío por todo
por mí
por mi vida
No quiero volver a casa hoy
me duele la cabeza
no puedo quedarme
dando vueltas por ahí
el día ya fue
suficientemente largo
ya caminé demasiado
descansar
es lo que quiero hacer
y sé
que en mi casa
no voy a poder
voy a tener que doler primero
voy a tener que ver
y ya tengo los ojos cansados
voy a tener que decir
y no tengo qué
ni con qué
la lengua seca
ya no puede
aunque busque
gastar saliva
ya no tengo más
me quedé sin
me quedé por vos
me quedé sin voz
me quedé
no puedo seguir
viéndote
no quiero volver
prefiero perderme
en otro lugar
Edward Dimsdale
fuera de esta imagen
vidente
no quiero ser
lúcida
no quiero ver
basura
no quiero ver cómo
se adhieren a vos
los gusanos
porque no estás muerto
todavía
aunque quieras
y yo también quiera
porque para esto, prefiero
ves? verte me convierte
a mí
en basura
me voy
y me vuelvo
no quiero sentir
el olor
no aguanto
me impregna
me golpea la nariz
en mis propias narices
y yo no puedo devolver
no puedo pegarte
porque me tumba el olor
mis golpes no aciertan
no llego a tocarte
se quedan cargados
en el aire
y no lo mueven


Cecilia Maugeri, Malapalabra.
Viajera, 2009.

miércoles, 19 de marzo de 2014

alternativas - Mauricio Dreiling

elegite una vida
vivila
o viví a pleno
la que no elegiste
hasta convencerte
de que la habrías elegido
si no quejate mucho
     
               pero mucho mucho eh

o cambiá de terapeuta
y después contame
no me vengas con hacer
turismo en la propia vida
no te tolero
        
    la estafa

sin embargo aturdido
insomnio de mañana es lunes
gira la rueda gira
hámster exhausto
sin saber por qué
pero bien alimentado




alternativas /

Mauricio Dreiling, Vidrio.
Viajera, 2013.

Václav Cigler

martes, 18 de marzo de 2014

Hablar contra un muro - María Victoria Verzura

Hablar contra un muro de ideas añejas. Pegarte en la nariz hasta hacerla sangrar y que el dolor no paralice la inconfundible sensación de saberse abatido. Levantarse con los pies desnudos y no lavarse, lagañas dejar como pelusas muertas que cubren los velos, con cursilerías y falsos teatros.
Miráte un poco, pollito mojado, pasado, cansado, podrido, re podrido.
Infeliz que ni siquiera se da cuenta de que para el precipicio faltan escasos pasos, sabiendo que una piedra puede producir la avalancha mortífera.
Me pregunto con más inocencia que nunca, cuando tu cuerpo yace y tu cabeza reposa sobre tu almohada –perfectamente blanca, imagino– ¿enfrentarás la realidad o esa diaria locura te cubre hasta el punto de la rotunda autonegación?
Entendería ese cansancio, previo a la derrota.


María Victoria Verzura, Sentir Óseo.
Viajera, 2010.


Hermine in bed, Jules Pascin

lunes, 17 de marzo de 2014

Mugientes - Ricardo Czikk

Mugientes

Bucólicas tardes me cuesta nombrarlas
llamarlas. Embotado abotagado
moscas hiperlentas aún más que yo
escondido del resto, en las bestias mugientes
ellas: ojos sin fondo sus almas huyeron hace tiempo
taladran mis oídos sin música
y compiten los pájaros contra las ubres mudas
cotorrean a lo lejos, ellas
me pregunto cien veces cómo llegué al que soy
y de qué me río
cuántas vueltas más podré dar
si corro acaso seré más libre
¿y de qué?
ni siquiera sé flotar
en el rumor de mis ideas
empastadas lentas sin aliento
me anclo en seco
descorcho el año nuevo
pesebro la noche vieja, días sin sombra
mediodías perfectos con sol a pique
falto de reflejos donde mirarme
desato cientos de ensayos, desacelero en las curvas
la reconversión es un baño ritual
un montón de nada
sólo moscas girando lentas, lentas, súper lentas
fuera o dentro de mis ojos acalorados
mugen y trinan mis ideas desbocadas
quizá y qué importa
le interesen a casi nadie
como a mí: el tambo, el campo y el matadero
donde pastan moran y mueren:
ellas.


Ricardo Czikk, Estuche negro.
Viajera, 2009.



domingo, 16 de marzo de 2014

La lectura - Loreley El Jaber

La lectura

Todo el día es así:
Tirada en un sillón
pasa las hojas.
De lejos sólo se oye el ruido de las yemas rozando el borde del papel
nada más
ni un suspiro
ni un soplido
tan sólo la piel dejando rastro en su mecánica cadencia.





Loreley El Jaber, La Playa.
Viajera, 2010.



sábado, 15 de marzo de 2014

intento escuchar - Eugenia Coiro

intento escuchar
cierro los ojos
me hundo ahí
en esa bola de mierda que sale apestando de tu boca
pero no decís nada más que mierdo
perdón, miedo
y me cuesta
concentrarme y esperar sin balbucear
alguna de esas obscenidades
que se me ocurren
no seas tan cagón
que se te sale la mierda por la boca
no seas tan cagón
que me vas a manchar
el vestido floreado nuevo
Hans Hartung
de un marrón tan amargo…
Tomá un impulso
mentime despacio, seguro
inventame algún cuento
contalo.
Hablemos del tiempo,
de esposas, de esposados
de consolar, de matar o morir
de pájaros, de pajeros
de placebos, amnistías
que te perdono todo lo que hiciste
y también lo que vas a hacer
—no tengo remedio—
el pasado pisado
puré de manzanas
pobrecita, no puede tragar
pero hace un esfuerzo y mete todo adentro
engulle:
uno por la abuela,
uno por mamá,
otro por papito,
y no te olvides de respirar
superá el ahogo
porque no importa
el amor es así.
Mejor olvidemos
hagamos planes para el futuro
comprame un perro, vamos al cine,
leamos el horóscopo, comamos caramelos,
tiñamos a la gata, corramos jirafas,
vayámonos lejos
(juntos o separados)
en cualquier enumeración
de cualquier futuro.


Eugenia Coiro, Bengala Hotel.
Viajera, 2011.


viernes, 14 de marzo de 2014

Nicolás Di Candia - Anticipo

Estás ahí
en la torre
esperando al príncipe
que no aparece.

Kelly Louise Judd
Yo no quiero
ser príncipe
y vos
no engañás a nadie
tampoco sos princesa.

Entonces bajá
salí de esa torre
cortate esas trenzas
caminá por el pasto
manchate los pies.

Bajate
para estar a tu altura
vas a encontrar
que de repente
otros la comparten.

Sólo vos
te podés rescatar
de esa torre
no esperes
que venga alguien
a decirte
que te saca
(después va a ser él
el que decida
por vos).

Buscá un igual

desprincesate.



Nicolás Di Candia, Dos Bocas
Próximo título de Viajera


miércoles, 12 de marzo de 2014

De putas que lloran (fragmento) - María Florencia Giménez de Castro



Te vestís, dejando el corpiño a un lado, y cubriéndote el cuerpo con un vestido de gasa. Estirás el brazo para colgarte collares, aros, hebillas. Das vueltas para rociarte el perfume. No, hoy no querés gustar sino calentarlos al caminar. Te reís histérica, seguís descalza, recién en el pasillo del edificio te ponés las sandalias color salmón, porque te combinan con la ropa íntima, bien íntima.
Por lo general suelo intercalar uno o dos tropiezos en mis caminatas diarias. Es un andar algo torpe o distraído, brusco. Creo que ninguno se adapta del todo a la relación estrecha entre la calle y yo. Y la verdad que me da bronca, porque como la camino, la conozco, la contorneo, pocos lo hacen.
De día me gusta intimidar con la mirada; de noche, en cambio, prefiero mirar las vidrieras de los zapatos, esperar los colectivos, dejar pasar uno o dos, y prostituirme un poco. Me gusta sentir que me rozan, de día y de noche, me gusta tocar a la gente. No creo que eso tenga algo malo. Me exhibo en las calles. Dejo que me penetren detrás de las paredes. Quizás por eso los tropiezos, porque intercalo constantemente la piel, el cuerpo, entre mis piernas, mis labios. Me derrito, caigo ante la física ajena, hasta que finalmente vuelvo a ser
yo la que importa y puedo esquivar una baldosa floja.


María Florencia Giménez de Castro, Cantata.
Viajera, 2013.


Egon Schiele

martes, 11 de marzo de 2014

Una estampita en tu espejo - Mana

Una estampita en tu espejo

la herencia es tu sombra
sin miedo a la luz
vigilándola
atrás tuyo
bien de cerca.
Recuerdos del principio que saben diferente
besos con gusto a crema agria
ovarios de YolliBell.
Me hiciste creer que íbamos juntos
pero me reclamabas haberte relegado.
A la par, dirigías la tropilla con otro rumbo
y tu sombra te bancaba la parada.
La abuela terminó los bueñuelos temprano.
Invitala
y no supe qué decirle.
El aceite manchó la mesada y la alfombra.
No más ex.


Mana, herpes.
Viajera, 2010.

lunes, 10 de marzo de 2014

y yo la parálisis - Belara Michán

y yo la parálisis
la idiota que se enamora de la bailarina
del deseo
–ni siquiera, digamos, del amor–
yo la que se queda
quietecita estupefacta
casi ni aplaude
indecisa, revuelta
ebria se desmaya
de tanto brillo a su alrededor
ella, hermosa: ¿permanece o se va?
–eso sí: siempre en línea recta, brazos a los costados,
passé–
permanece y se va
pero sobre el mismo árbol
todo el tiempo
(ya no sabe si quiere, o si acaso puede
bajar)



Belara Michán, cuerpoadentro.
Viajera, 2011.


Edgar Degas

domingo, 9 de marzo de 2014

Anticipo del libro Palabras que nos nombran de Axel Levin

Declaro que es urgente y necesario construir una bomba de palabras para dinamitarlo todo. Que estalle bien fuerte y, en un abrir y cerrar de ojos, no haya un solo gramo-ciudad sin quedar estampado. Las calles y las paredes estarán colmadas de tatuajes de tinta. Repletas hasta lo inentendible: letras negras y de colores, palabras reales y palabras inventadas, oraciones y frases terminadas, y oraciones y frases sin terminar. Entrelazado todo en auténtico mamarracho. Un salpicón de firuletes letrados de esos que no se entienden nada. Indelebles, incorregibles, intachables: toda la ciudad colmada, sin tramo de excepción.
Bañada-embadurnada-grafitada-espiralada-mezclada-entintada-enmarañada-hasta-más-no-poder. Algo desconcertada, eso sí, pero definitivamente orgullosa, exuberante, casi provocativa. Desafiaba a cualquier ingrato que se le ocurriese hacer algo a que lo intentase. No pensaba dejar que la desnudasen de nuevo. Por fin empilchada y maquillada, repleta de palabras por todos lados. Quién se atrevería ahora a buscar un solo rincón que no estuviera tatuado o garabateado. Quién una sola esquina que no estuviera sudada de tinta de colores. Quién una sola pared que no estuviera colmada de ideas sin sentido, de gritos desfigurados, oraciones con tantos tipos de letras y signos de admiración como fueran posibles. Quién una sola calle-callejuela-pasadillo-o-corredor que no estuviera echo un enchastre de formas y firuletes casi tridimensionales.
La ciudad gloriosa, sonreía con ganas, bella, divertida, triunfante. Escrito en una pared se leía bien claro, con letras elegantes y enormes:




¡ESTO SE QUEDA ASÍ COMO ESTÁ
Y AL QUE SE LE OCURRA TOCARME
QUE LO INTENTE!





Axel Levin, Palabras que nos nombran.
Próximo título de Viajera.
Hannah Hoch

sábado, 8 de marzo de 2014

Respiro abriendo las fosas - Virginia Janza

no te llega agua al molino
pero las astas se mueven
giran y giran
bombea
mi molino rojo
de damas camelias y ajedrez chino
Respiro abriendo las fosas
cierro los ojos
no ver lo que viene es una gran cualidad
y sin embargo
nunca me partieron la boca de un beso
(qué estupidez, los labios ya vienen partidos
se separan con el primer grito al nacer)
si pudiéramos dividir la lengua
seríamos bilingües
o serpenteantes asesinas
después de todo, la asociación está implícita
implicada en nuestro ondular:
las BOAS se acercan despacio a su presa, se arrastran,
esperan, esperan, esperan –paciencia les sobra–
se posicionan cerca y sacan la lengua con un ligero
sonido sibilante, apenas entornan los ojos (que nunca
desvían de la víctima), retuercen el cuerpo de placer
y se lanzan DE GOLPE, sorpresivamente, aun para quienes
esperaban el salto.
Una vez atrapada la presa, la boa se queda inmóvil,
presionando, o de nuevo esperando a que deje
de respirar, se separa con un movimiento lento
y precavido, y se traga su bocado sin más.
Lo mejor es no dejar sangre en la escena.
Actuar asépticamente excepto por
el molino rojo que sigue y sigue girando
moviendo los brazos como banderines
es el testigo
la prueba que hay que desaparecer
deberíamos planear cómo matar al molino
aterrizar despacio
ser una mosca
después de todo los insectos viven en él
bacterias hongos vampiritos criminales
        /que se llenan la boca de rojo
me pregunto para qué
sirven los inventos
si las cosas más simples
siguen siendo imposibles:
matar un insecto
destruir al molino
hachar el árbol
partirle a una la boca de un beso.

Qué estupidez, con una sierra podría
pero entonces si el molino se deja de mover
la sangre no fluye
hongos bacterias pequeños insectos adentro mío
quedarían a merced del Gran Cuerpo
con sus luces y sus techos y sus antiparasitarios
renovando
un viejo contrato entre hombres
que todavía le temen a la naturaleza
y siguen esperando
plantar un hijo
escribir un árbol
tener un libro.

Virginia Janza, Lado Géminis.
Viajera, 2012.

Ernst L. Kirchner