jueves, 26 de abril de 2012

Reseña de cuerpoadentro en Revista Siamesa

“Este libro busca la fusión entre la danza y la literatura”, se aclara en las últimas páginas de cuerpoadentro, primera obra publicada por la escritora y bailarina Belara Michán.

Desde el título, el libro propone su teoría: el cuerpo siempre es adentro, alma, mente, sentido y palabra. Inseparable, es lo que somos: las vértebras de un esqueleto que crece y baila; la redondez de una manzana que cae y rueda; la miel del higo cuando está maduro.

Pero también es afuera, lo que toca al otro y cuelga de una rama, se estira hasta acariciar el suelo -con el codo o con el pie-, y se ennegrece con el roce.




(ya no sé estar
ya no sé irme
o cómo
y aunque pudiera
no encuentro los ojos para mirarme
fuera del espejo
de la noche
ahí, donde hay algunas salidas
pero no veo entrada
ahí, indecible, atorado:
cuerpoadentro)

En el interior de la caja, lo que no se ve puede que sea blanco y puro, sin vueltas. Pero el signo de pregunta complica un poco las cosas. La piel que brilla recubre lo que late en pleno ajetreo.

“nunca ser del todo yo a secas”, afirma la autora, dejando entrever el placer de sentirse manzana. La interpretación viene por parte de cada uno. cuerpoadentro interpela únicamente al lector trabajador.

Jugando a ser fruto con distintas cáscaras, formas y gustos, la prosa de Michán se torna tierna e inocente de a frases, violenta y sensual en su totalidad. Descubre el mundo de las fragancias femeninas, el crecer del cuerpo que comienza a sentir las angustias de la carne, dejando de ser infante.

Imaginaba la vida así:
un colchón de manzanas, una junto a la otra,
/algunas encimadas
un cuerpo sobre ellas –¿por qué no dos, o tres?-
impulsándose suavemente
eyectándose sin rumbo fijo pero siempre en movimiento.

Con figuras inconexas englobadas bajo distintas temáticas (Sobre manzanas; Higos, Nena, entre otras), cuerpoadentro lleva al lector por un íntimo camino de variaciones sobre lo que se es y se desea, sobre el cuerpo –adentro y afuera- hiperconectado con el aire y la luz en movimiento.

mirarte con otros
ojos nuevos
sacar la ropa
que se pliega en tu cuerpo
al levantarse mis párpados empezar a mirarte
de adentro a afuera y por líneas intermedias
entrar
con manos de nena en tus bordes
con una boca que nunca piensa
sus crudos movimientos
solo desprende su centro
sale de un pozo hondo y busca aire
como planta entre el viento
acercarme a vos
a tientas

El libro fue publicado por la editorial Viajera y forma parte de la colección Descubrir, dedicada a los primeros libros de autor.

Texto: Perez Artaso Ariana.

Fuente: Revista Siamesa

lunes, 23 de abril de 2012

ranamadre en Revista Casquivana

Ranamadre, de Nadina Tauhil
Viajera, Buenos Aires, 2011

Poesía catártica y a la vez reflexiva que encara, de un modo que oscila entre lo alegórico y lo descarnado, lo que significa la maternidad, a partir de un análisis minucioso de las ranasmadres. Nadina Tauhil (que publicará un poema inédito en el número 4 de Casquivana) elabora lo complejo de la experiencia materna (de la idea, del hecho, de lo que no debería sentir una madre, de las múltiples posibilidades), y a través de ella construye un microcosmos de fantasías, hipótesis, opciones y determinismos que interpelan al lector.

Reseña publicada el 20 de abril de 2011 en Revista Casquivana

viernes, 20 de abril de 2012

Cuerpoadentro en Revista Casquivana



Cuerpoadentro, de Belara Michán
Viajera, Buenos Aires, 2011
Raro como su nombre, así es el libro de Belara Michán, que hasta se anima a jugar con esa anomalía discursiva para dar forma a una poesía que juega a paladear sabores frutales entre el adentro y el afuera, entre la intimidad y la extimidad, sin que ese in-out se vuelva una disyuntiva binaria. Su poesía tiene algo de topológico, que invita a pensar en el uso de las palabras desde una concepción no lineal, no tradicional. Una esquizofrenia sutil, que invita seduce con formas imprevistas.
Reseña publicada el 20 de abril de 2012 en Revista Casquivana

ranamadre en Revista Casquivana


ranamadre, de Nadina Tauhil

Ranamadre, de Nadina Tauhil
Viajera, Buenos Aires, 2011

Poesía catártica y a la vez reflexiva que encara, de un modo que oscila entre lo alegórico y lo descarnado, lo que significa la maternidad, a partir de un análisis minucioso de las ranasmadres. Nadina Tauhil (que publicará un poema inédito en el número 4 de Casquivana) elabora lo complejo de la experiencia materna (de la idea, del hecho, de lo que no debería sentir una madre, de las múltiples posibilidades), y a través de ella construye un microcosmos de fantasías, hipótesis, opciones y determinismos que interpelan al lector.

lunes, 2 de abril de 2012

Lecturas viajeras en Matienzo

Los invitamos a participar de lo que fue Viajera visita Matienzo.
Pasen y vean!



Videos por Gabriela Tavolara

jueves, 8 de marzo de 2012

Volvemos a Matienzo!


Viajera visita
Club Cultural Matienzo

 Miércoles 14 de Marzo, 20 h
Matienzo 2424

-entrada libre y gratuita-

 
Eugenia Coiro * Nicolás Di Candia
Virginia Janza * Karina Macció
Cecilia Maugeri * Natalia Monsegur
Diego Recalde * Nadina Tauhil 

¡y más invitados especiales!

No se lo pierdan
¡va a estar de lujo!

Seguinos en facebook.com/viajeralibros

lunes, 5 de marzo de 2012

Viajera Editorial en Tiempo Argentino


Una editorial que promueve viajar sin moverse de casa, sólo leyendo


Creada en 2008, es impulsada por tres jóvenes narradoras, egresadas de Letras (UBA), que acompañan  el proceso de publicación de las obras realizadas por sus alumnos en los talleres literarios que dictan. 


La editorial Viajera nació en el año 2008 “casi como una necesidad”, como dirá su directora, Karina Macció. Antes, en 2005, junto a otras dos colegas, había comenzado a dictar talleres literarios: las obras que terminaron componiendo sus alumnos pasaron a integrar una de las tres colecciones del catálogo. En cuatro años ya se editaron una veintena de libros. Está la colección Descubrir, compuesta por las obras de nuevos autores, mayormente los que participaron o participan de los talleres, Explorar, obra de escritores contemporáneos, y Bífida, dedicada a textos bilingües o “doble lengua/lengua doble”. 
Las jerarquías están claras: Karina Macció está a cargo, entonces, de la dirección editorial, y Virginia Janza y Cecilia Maugeri integran el consejo editorial. Las tres estudiaron Letras en la Universidad de Buenos Aires y tienen un puñado de volúmenes publicados por ellas mismas. En el espacio que hace de taller, en el barrio del Abasto, Tiempo Argentino dialogó con ellas. “La diferencia en la que insistimos –dirá Macció– con esta editorial radica en el trabajo con el autor, desde sus comienzos hasta su primera publicación. Queremos acompañar la experiencia desde el momento en que alguien dice ‘bueno, esto que escribí quiero publicarlo’ y decide mostrarlo. Ese momento resulta muchas veces traumático, cuando se trata de editoriales tradicionales. Pero además de acompañar ese proceso, queremos que el autor forme parte de un movimiento, que no se quede en un punto muerto tras la publicación de su libro, sino que con la existencia del libro asuma la responsabilidad de que tiene que ser necesario, de que tiene que tener un público.”

–La editorial surge de los talleres…
K.M: –De los talleres que comenzamos a dar bajo el nombre “Siempre de viaje: literatura en progreso”, allá por 2005. El resultado de esos talleres, la experiencia y la progresión poética a la que arribaron quienes participaron en ellos, fue el motor para la creación de la editorial. Publica las obras de lo mejor que termina sucediendo en los talleres.
–Editan novelas, cuentos, textos que rehúyen a los géneros, pero sobre todo poesía: ¿Se lee poesía hoy en Buenos Aires? ¿Hay un público para eso?
K. M.: –La poesía está viva, no tenés idea de la cantidad de eventos que existen en la Argentina donde se lee poesía, el tema es que no tiene tanta visibilidad. Pensá además en los muchos encuentros en que se mixturan las artes plásticas y la poesía, y así con tantas otras variantes.
C. M.: –Si existe una falta de interés hacia la poesía en algunos ambientes, pasa, según mi experiencia, porque circula una idea del género asociada a la rigurosidad, pero que no necesariamente debe ser así. En ese sentido, el mercado promovió una imagen de lo que se entiende por poesía, y que se liga a un género ajeno a la libertad y a la improvisación…
K.M.: –De todos modos, las colecciones de la editorial tienen que ver no con criterios estereotípicos, tradicionalmente taxonómicos, sino a partir de los perfiles de los autores. Hacemos una editorial “poética” en el sentido amplio del término: ¿Y cómo no es poética una novela, o un cuento, o lo que provenga de una reflexión escrita?
–¿Por qué el nombre Viajera para una editorial? 
V. J.: –¿Sabés cómo surgió el nombre? De una frase de Girondo: “La silla es transatlántico”, la literatura, entonces, como motivo del viaje, la literatura como viaje.
Nota publicada el 5 de marzo 2012 en Tiempo Argentino