VIAJERA EDITORIAL se enamora de la literatura con una atrevida voz propia y una manera original de ver el mundo. Viajera sale en busca de talentos nuevos con el desafío de que encuentren sus ávidos lectores. Viajera cuenta con tres colecciones: descubrir, para primeros libros de autor; explorar, para seguir adentrándose en el paisaje de las obras contemporáneas en construcción; bífida, libros doble lengua/lengua doble
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sábado, 15 de noviembre de 2014
martes, 11 de noviembre de 2014
Presentación de corasangre, de Nicolás Pazos
Este viernes 14/11 a las 19 los esperamos en el Centro Cultural de la Cooperación.
Participan:
Karina Macció
Cecilia Maugeri
Javier Fiecconi
Ting Ting Mei
Axel Levin
Eugenia Coiro
Virginia Janza
Virginia Janza
jueves, 16 de octubre de 2014
lunes, 23 de junio de 2014
Martes 24/6 Presentación: Mis peores poemas de amor y Encontradas y Perdidas
Mis peores poemas de amor / My Worst Love Poems
de Karina Macció
Traducción: Annie McDermott
Proyección: Gabriela Oyola
Encontradas y Perdidas
de Andrea Larrieu.
Palabras de Cecilia Maugeri / Lectura y palabras de Ricardo Czikk
Presentación a cargo de Nicolás Di Candia y Eugenia Coiro.
Músicos invitados: Lola Ullmann-Diego Medina
Martes 24 de Junio, 19h. Casa de la Lectura. Lavalleja 924, Villa Crespo.
Encontradas y Perdidas, de Andrea Larrieu. Libro de relatos sobre mujeres al límite en el contexto de la Argentina actual. Por colección Descubrir de Viajera// El encuentro y la pérdida terminan siendo dos caras de la misma moneda, que inevitablemente ponen a la mujer frente a otro par indisoluble: la vida y la muerte. Las historias que narra Andrea Larrieu nos trasportan a un momento en que todo puede cambiar: tal es su intensidad. Cecilia Maugeri
Mis Peores Poemas de Amor / My Worst Love Poems, de Karina Macció con traducción al inglés de Annie McDermott. Libro de poemas bilingüe que vuelve a los poemas de amor desde una visión refrescante y descontracturada. Incluye la Oda a Keanu Reves. Integra la colección Bífida de Viajera.// La poesía de Karina desconfía del lenguaje y al mismo tiempo cree en él desesperadamente. El lenguaje en el que creemos que podemos confiar es precisamente aquél en el que no deberíamos hacerlo. Pero es también a partir de este lenguaje que podremos alcanzar una genuina forma de comunicación (…).Y esto es lo que el poema de Karina apunta a hacer: su lenguaje es íntimo y físico, al igual que el sonido, el ritmo, la música. Annie McDermott
sábado, 26 de abril de 2014
Viajera en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires
Viajera Editorial llega a la Feria Internacional del Libro 2014
Con las lecturas de
Lorena García
Eugenia Coiro
Karina Macció
Cecilia Maugeri
Virginia Janza
Martín Jiménez Guerra
Mauricio Dreiling
Ricardo Czikk
Andrea Larrieu
Eduardo Camisassa
María Florencia Giménez de Castro
Nicolás Di Candia
Gabriela Tavolara
Viernes 2 de mayo a las 17.
Stand Zona Futuro, pabellón Amarillo. Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, La Rural. Ingresos: Avda. Cerviño 4474, Avda. Santa Fe 4201 y Avda. Sarmiento 2704.
Stand Zona Futuro, pabellón Amarillo. Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, La Rural. Ingresos: Avda. Cerviño 4474, Avda. Santa Fe 4201 y Avda. Sarmiento 2704.
jueves, 20 de marzo de 2014
Irme bien lejos - Cecilia Maugeri
Irme bien lejos
donde nunca estaría
y quedarme
ahí:
lejos de lo lindo y de lo feo
para extrañar
lo lindo
y extraviar lo feo
ponerlo en cuarentena
a ver si así
aislada
la enfermedad se cura
lejos mío
me voy
cerca mío
de vacaciones
a un lugar tan chiquito
donde sólo cabe mi cuerpo
sin mi vida
y aún
latiendo
mi vida se queda afuera
no quiero que entre
por ahora
voy a descansar un poco
y ya sé que así
lo lindo tampoco entra
pero a mí también me gusta
extrañar a veces
y sonreír
entonces, así
por un rato
sonrío por todo
por mí
por mi vida
No quiero volver a casa hoy
me duele la cabeza
no puedo quedarme
dando vueltas por ahí
el día ya fue
suficientemente largo
ya caminé demasiado
descansar
es lo que quiero hacer
y sé
que en mi casa
no voy a poder
voy a tener que doler primero
voy a tener que ver
y ya tengo los ojos cansados
voy a tener que decir
y no tengo qué
ni con qué
la lengua seca
ya no puede
aunque busque
gastar saliva
ya no tengo más
me quedé sin
me quedé por vos
me quedé sin voz
me quedé
no puedo seguir
viéndote
no quiero volver
prefiero perderme
en otro lugar
fuera de esta imagen
vidente
no quiero ser
lúcida
no quiero ver
basura
no quiero ver cómo
se adhieren a vos
los gusanos
porque no estás muerto
todavía
aunque quieras
y yo también quiera
porque para esto, prefiero
ves? verte me convierte
a mí
en basura
me voy
y me vuelvo
no quiero sentir
el olor
no aguanto
me impregna
me golpea la nariz
en mis propias narices
y yo no puedo devolver
no puedo pegarte
porque me tumba el olor
mis golpes no aciertan
no llego a tocarte
se quedan cargados
en el aire
y no lo mueven
Cecilia Maugeri, Malapalabra.
Viajera, 2009.
donde nunca estaría
y quedarme
ahí:
lejos de lo lindo y de lo feo
para extrañar
lo lindo
y extraviar lo feo
ponerlo en cuarentena
a ver si así
aislada
la enfermedad se cura
lejos mío
me voy
cerca mío
de vacaciones
a un lugar tan chiquito
donde sólo cabe mi cuerpo
sin mi vida
y aún
latiendo
mi vida se queda afuera
no quiero que entre
por ahora
voy a descansar un poco
y ya sé que así
lo lindo tampoco entra
pero a mí también me gusta
extrañar a veces
y sonreír
entonces, así
por un rato
sonrío por todo
por mí
por mi vida
No quiero volver a casa hoy
me duele la cabeza
no puedo quedarme
dando vueltas por ahí
el día ya fue
suficientemente largo
ya caminé demasiado
descansar
es lo que quiero hacer
y sé
que en mi casa
no voy a poder
voy a tener que doler primero
voy a tener que ver
y ya tengo los ojos cansados
voy a tener que decir
y no tengo qué
ni con qué
la lengua seca
ya no puede
aunque busque
gastar saliva
ya no tengo más
me quedé sin
me quedé por vos
me quedé sin voz
me quedé
no puedo seguir
viéndote
no quiero volver
prefiero perderme
en otro lugar
![]() |
| Edward Dimsdale |
vidente
no quiero ser
lúcida
no quiero ver
basura
no quiero ver cómo
se adhieren a vos
los gusanos
porque no estás muerto
todavía
aunque quieras
y yo también quiera
porque para esto, prefiero
ves? verte me convierte
a mí
en basura
me voy
y me vuelvo
no quiero sentir
el olor
no aguanto
me impregna
me golpea la nariz
en mis propias narices
y yo no puedo devolver
no puedo pegarte
porque me tumba el olor
mis golpes no aciertan
no llego a tocarte
se quedan cargados
en el aire
y no lo mueven
Cecilia Maugeri, Malapalabra.
Viajera, 2009.
viernes, 7 de marzo de 2014
No es casualidad - Cecilia Maugeri
No es casualidad
no es una excepción
siempre duele
de nuevo
otra vez
hasta que te duela demasiado
hasta que deje de ser sólo un moretón
una cascarita
y sea un derrame un desgarro una hemorragia
y te suelte la rabia
la baba de espuma
la lágrima entredientes
bien mordida
se desnutre
qué pobre
qué bronca de nada
qué tristeza
vale así, triste
diluyéndose
saliva dulce
honda
agua de lago
¿sabías que en el fondo eras lago, de corrientes oscuras,
/de agua dulce, fría, densa, azul, verde y espejada?
¿por qué pretender la espuma?
toda la fuerza puesta en el choque
todo por saber
que el agua puede a la piedra
que en algún momento
algún día
la piedra cede
y es arena
y se vuela
y sólo te queda
una piedra nueva
¿querés probar?
¿decís que es esta piedra en particular?
¿decís que habrá otras que se partan y puedas inundar?
¿decís que hay piedras que por dentro,
/en realidad, son agua?
Es tan claro
no sos mar
sos lago dulce y frío
de lecho de piedras
sos casi
te falta un detalle:
quedarte quieto
no mirar al mar
no escaparte entre la sal
si sabés que adentro tuyo nada flota
se hunde en todo su peso
hasta el lecho
mi pecho
despecha la arena
sacude
en el medio
sostiene
toda el agua que cabe
se estanca
espera y se queda
de piedra
Cecilia Maugeri, Malapalabra.
Viajera, 2009.
no es una excepción
siempre duele
de nuevo
otra vez
hasta que te duela demasiado
hasta que deje de ser sólo un moretón
una cascarita
y sea un derrame un desgarro una hemorragia
y te suelte la rabia
![]() |
| Vladimir Orlovski |
la lágrima entredientes
bien mordida
se desnutre
qué pobre
qué bronca de nada
qué tristeza
vale así, triste
diluyéndose
saliva dulce
honda
agua de lago
¿sabías que en el fondo eras lago, de corrientes oscuras,
/de agua dulce, fría, densa, azul, verde y espejada?
¿por qué pretender la espuma?
toda la fuerza puesta en el choque
todo por saber
que el agua puede a la piedra
que en algún momento
algún día
la piedra cede
y es arena
y se vuela
y sólo te queda
una piedra nueva
¿querés probar?
¿decís que es esta piedra en particular?
¿decís que habrá otras que se partan y puedas inundar?
¿decís que hay piedras que por dentro,
/en realidad, son agua?
Es tan claro
no sos mar
sos lago dulce y frío
de lecho de piedras
sos casi
te falta un detalle:
quedarte quieto
no mirar al mar
no escaparte entre la sal
si sabés que adentro tuyo nada flota
se hunde en todo su peso
hasta el lecho
mi pecho
despecha la arena
sacude
en el medio
sostiene
toda el agua que cabe
se estanca
espera y se queda
de piedra
Cecilia Maugeri, Malapalabra.
Viajera, 2009.
miércoles, 5 de febrero de 2014
Viajera en poesiaargentina.com
Por José Villa
Desde 2006 las poetas Karina Macció, Cecilia Maugeri, Eugenia Coiro y Virginia Janza desarrollan una serie de proyectos en torno a la escritura de poesía que reúne a las actividades de Siempre de viaje - Literatura en Progreso, y que se consolida con la creación de Viajera Editorial en 2008. El objetivo integral de Viajera –con sus tres colecciones: Descubrir, dedicada a nuevos autores, Explorar, que publica a autores con una obra en desarrollo, y Bífida, que se orienta hacia la traducción– y de Siempre de Viaje –a través de talleres de lectura y escritura de poesía y narrativa y de la organización de eventos literarios– es el de acompañar al autor (principalmente al que se inicia) en todas las fases correspondientes a la presencia de la obra, lo que incluye el cuidado de la confección de los textos, de la edición y la difusión. Al respecto, karina Macció (directora editorial) señala que los autores surgidos de Siempre de Viaje se encontraban en condiciones de publicar, pero no encontraban el espacio adecuado, lo que dio lugar al surgimiento de la editorial Viajera: "Siempre de Viaje y Viajera comparten una idea acerca de la literatura: verla como un viaje, una experiencia intensa que está relacionada a su vez, de alguna manera misteriosa, con la vida. De ésta a la escritura el salto es inmenso, abismal, y sin embargo, lo intentamos todo el tiempo. Nos interesa ese trabajo de traducción finísimo que buscamos hacer. Por eso, Viajera tiene un gusto especial por lo poético, no como género, sino como punto de vista: esa extrañeza de la palabra, siempre elegida, buscada o encontrada".
En lo que se refiere a las lecturas que la editorial organiza, el ciclo Viajera Visita recorre las librerías en las que los libros de la editorial se distribuyen, y ha estado presente en los festivales de Rosario, Córdoba y la Feria del Libro de Sierra de la Ventana: "La propuesta –comenta Macció– es siempre difundir los libros: presentarlos, leerlos, ponerlos en escena, abrirlos al público para que los conozcan y tengan ganas de llevárselo, de viajar con ellos. Libros para disfrutar, libros para viajar". Hoy Viajera tiene publicados veintiséis volúmenes, uno en imprenta y otros cinco planeados para 2014, y aspira a ampliar las publicaciones hacia la narrativa y la novela. Entre los títulos que aparecerán durante este año se encuentran Pasos que se alejan, una antología del poeta español, fallecido hace poco tiempo, Fernando Ortiz, y Agua o niño que corre, de Eugenia Coiro, además de proyectos para Bífida, la colección de traducciones. En esta última serie, una de las novedades de 2013 fue Sueño con Africa, del poeta camerunés Alain Lawo-Sukam.
Publicado el 1 de febrero en http://www.poesiaargentina.com/agenda.php
domingo, 29 de diciembre de 2013
Breckenridge - Cecilia Maugeri
Te pedís te exijís
un espacio para el postre
un lugarcito
como si ese lugar
–ese cacho de estómago–
nunca hubiera sido
–no es–
más chico que el que ya ocupaste
sin pedir permiso
el estómago te grita
¡ya está!
no hay más
pero ves
lo dulce
ojos que saben que no puede ser:
eso no entra en el lugarcito que te queda
pero igual
siempre hay
un lugarcito más
el que te pesa cuando corrés
y sudás
y pensás que son un par de años de más
que no viviste
y ahora te pesan
muertos en el fondo de tu estómago
años que te comiste
años que devoraste
sin digerir
sin espacio libre
y así seguís
y no podés
correr
sin aire
sin sangre
porque te la chuparon
todos los mosquitos
porque tu sangre es dulce
porque siempre tenés espacio
porque sos voraz
y no podés parar
de consumir
y entonces
te consumen
la sangre
dulce
plateada
y entonces
te hundís
y tratás de buscar
la brújula
porque estás tan abajo
y creés que el norte es arriba
y lo apuntás
querés buscar
tu norte:
ahí está
la flecha que te marca
en el cuadrante
la dirección
como el reloj
que te marca el sentido como una aguja
que pincha
siempre para el mismo lado
marcando el ritmo
tictaqueante
ahí viene
la última porción de vida
que te vas a comer
dulcemente
una y otra vez
pero ya no
es
ya no está
porque no hay lugar
room
for
dessert
no hay espacio
vas a desertar
despacio
vas a consumir
–aunque no quieras–
tu vida
que ya no cabe
en el espacio que le dejás
You ask, you demand of yourself
to leave room for dessert
a little space
as if that place
–that corner of stomach–
had never been
–it’s not–
smaller than the space you already filled up
without asking permission
the stomach shouts at you
enough!
that’s it
but you see
what’s sweet
eyes know that it can’t be possible:
that won’t fit in the space that’s left
but then again
there’s always
a little more space
that weighs upon you when you run
and you sweat
and you think there are a couple of years more
that you didn’t live
and now they weigh upon you
dead in the bottom of your stomach
years you ate
years you devoured
without digesting
without room
and like this, you go on
and you can’t
run
without air
without blood
because they suck it from you
all the mosquitoes
because your blood is sweet
because you always have room
because you’re voracious
and you can’t stop
consuming
and then
they consume you
the blood
sweet
silver-coated
and then
you drown
and you try to look for
the compass
because you are so far down
and you think that north must be up
and you aim
you want to look for
your north:
there it is
the arrow that guides you
in the quadrant
the direction
like the clock
that guides your sense like a needle
that pricks
always in the same direction
beating the rhythm
tick-tocking
here it comes
the last portion of life
you’re going to eat
sweetly
once and again
but not anymore
it is
now it isn’t
because there isn’t room
room
for
dessert
there’s no space
you’re deserting
slowly
you are going to consume
–even if you don’t want to–
your life
that doesn’t fit
in the space you have left
Cecilia Maugeri, visitante / the visitor, Viajera, 2011.
domingo, 17 de noviembre de 2013
Más sobre Viajera en Sierra de la Ventana
NIcolás Di Candia, Cecilia Maugeri y Karina Macció fueron convocados a mesas de lectura en la IV Feria del Libro de Sierra de la Ventana. Además hubo lecturas junto al fogón en la noche de luna llena.
sábado, 16 de noviembre de 2013
Viajera en Sierra de la Ventana - Imágenes de la IV Feria del Libro
La IV Feria del Libro de Sierra de la Ventana recibió a Viajera con un hermoso predio en el que dispusieron los estands con libros de muchas editoriales como, Semillas, Vacasagrada ediciones, La iguana y la Mariposa, Vox, Serenipidad, Acción Creativa, Terramar, Juan Duvall...
Viajeros en la Feria
Nicolás Di Candia, Cecilia Maugeri y Karina Macció: ¡Siempre de Viaje!
miércoles, 6 de noviembre de 2013
Imágenes de la presentación de "Caballos", de Cecilia Maugeri
martes, 5 de noviembre de 2013
Hoy: Presentación de "Caballos" de Cecilia Maugeri
Hoy: Martes 5/11
Cecilia Maugeri presenta su nuevo libro:
Caballos
Con la participación especial de:
Rocío Mariño
Diego Vadell
Marcela Manuel
Leandro Pena
Natalia González
Música en vivo:
Juan y Gabriel Ventura Guli
Funes & La Maga - Borges 1660
domingo, 3 de noviembre de 2013
Adelanto de "Caballos" de Cecilia Maugeri
![]() |
| Lionel Constable. |
El cielo está casi quieto. Se pueden ver los cambios suaves en las sábanas tendidas por la mañana, que guardan la historia del día. La muchacha mira el sol caer sentada en un tronquito, tomando mate al borde de la noche. Su patrona aprendió a permitir esa costumbre. Hace siempre lo que se le manda, pero no puede evitar el ritual de la tarde. En ese momento, le es imposible cumplir órdenes. Sale hipnotizada a ver el campo que atardece como si recordara un antiguo incendio.
El jinete cruza las chacras al galope y parece que el pasto se doblara ante él antes de ser pisado. La sombra de caballo y hombre es imponente, pero la fama es lo primero que se ve. Mirando mucho tiempo la línea del horizonte, la tierra tan sólida puede volverse vapor de polvo. Así se presenta él, como una exhalación de la llanura. Ella siente a sus espaldas el calor del caballo. Él se acerca en silencio. La mira y dice: “Vamos”. Posibilidades infinitas salen de esa única palabra: correr, pelear, gritar, resistir, morir. La muchacha se pone de pie y le ceba un mate. Él lo toma.
En un segundo inmenso como la llanura, dedica una última mirada a su casa. Deja la pava en el piso, se para sobre el tronquito y sube al caballo como quien trepa una montaña. Él le devuelve el mate y ella lo guarda en el bolsillo del delantal. Él ordena: “Agarrate fuerte”. Ella obedece. Es dócil. Todas las tardes, sin falta, se sienta a tomar mate mirando lo que queda del sol.
Cecilia Maugeri, Caballos.
Textos Intrusos, 2013.
Presentación de "Caballos" de Cecilia Maugeri
martes 5/11
20h en Funes & La Maga
Borges 1660. C.A.B.A.
Con lecturas de:
Marcela Manuel
Rocio Mariño
Natulina González
Diego M. Vadell
Leandro Peña
Música en vivo: Juan y Gabriel Ventura Gulí
sábado, 19 de octubre de 2013
Tus peores poemas de amor - Lunes 21/10
TUS PEORES POEMAS DE AMOR
*CATÁLOGO VIVO DE VIAJERA EDITORIAL*
Performances:
Eugenia Coiro * Mauricio Dreiling * Gabriel Kirchuk *
Karina Macció * Belara Michán * Diego Recalde
Nadina Tauhil
Música en piano de Kevin Joyce
Puesta en escena: Cecilia Maugeri
Clásica y Moderna
Ciclo de intervenciones literarias no convencionales - Omara Barra
Entrada: $50 + libro de regalo
Consumición mínima: $30
Lunes 21 de octubre 20:30 en Callao 892 (C.A.B.A.)
domingo, 6 de octubre de 2013
"Querido Poe", de malapalabra.
“Hay en los corazones más valientes cuerdas que no se
dejan tocar sin emoción.”
Edgar Allan Poe
Querido Poe:dejame hablar con tus palabras
me sirven ahora
te parecerá una contradicción que pida y que exija
necesito honrar
(pero ¿la honra o el honor? Me gusta honrar, pero no
la honra. ¿Y el honor? la valentía, la justicia, la
hidalguía… No, honor no me sirve, no puede servir.
Honor no honra. El honor puede vivir en la guerra. La
honra, en el amor. Me honra estar entera. Sí sé algo del
pudor. Un pudor nuevo. El impulso que respeta la
intimidad. El corazón se guarda. El corazón del medio,
la mejor parte, el meollo, la semilla, el centro y motor
del mundo. En la guerra, el honor puede hacerme
valiente. Tengo un corazón bravo, bárbaro, guerrero.
Pero no indestructible. Que no me abandone la honra,
que me quede entera. Que la honra resista lo que el
honor quiere exponer a cualquier precio. Cualquier
precio no vale, no. Hay que guardar, hay que cuidar.
No es justo batallar siempre, ¿no escuchás el grito de
tregua? Honrá, honrá, honrá, honrá: quiero estar
entera)Quiero honrar con tus palabras
tus palabras me sirven
–las palabras me sirven–
necesito tenerlas a disposición
para poder pedir
lo que necesito
honrar, honrar, honrar
y ser valiente
tengo una vanguardia de guerreros de primera línea
mi fuerza de choque
y atrás las enfermeras
las que cosen los hilos rotos
las que protegen
sanan
y quieren guardar los corazones
quieren amor adentro
pero no:
ellos, afuera, quieren guerra
y yo en el medio
en el meollo, la semilla
en el centro de mí
sé:
un corazón valiente no se puede guardar
no cabe en ninguna armadura
no se le puede pedir que se estreche
hay que buscar una manta
que cubra el corazón
que lo proteja
flexible
sensible
amplia
ligera
transparente
fresca
mágica
indestructible
Dejame decirte una sola cosa:
acabás de desnudarme por completo
mi respuesta sólo puede ser ésta
sentirme tocada
y emocionarme
a pesar de la valentía
¿sabés?
son mil, son millones mis guerreros
pero hay un flanco vulnerable
una puerta que permite atravesar el ejército sin herir
una cuerda que se toca y vibra inevitablemente
sin avisar ni atacar
sin estrategias
ya estás adentro mío
y necesito que me dejes
dejame decir:
sincerely yours,
Cecilia.
Cecilia Maugeri, malapalabra.
Viajera Editorial, 2009.
domingo, 22 de septiembre de 2013
Sobre malapalabra de Cecilia Maugeri. Escribe: Adriana Mancini. Parte II
Contra la pared es el título que anuncia la siguiente entrega del libro. Contra la pared… Otro tintineo de la infancia. La Penitencia, sí, penitencia a la que otro ha condenado. Pero también: situación sin salida. Acoso. Y miedo a la palabra yerma. Cito: “mi miedo quieto/ de que no sea éste/ el comienzo/ de una metamorfosis/ de que no salga de esta lengua, esta laguna/ una rosa, un clavel”. Sin embargo, la lengua-laguna florece y nutre a una cara que indaga las posibilidades de su revés, las máscaras. Así en el poema “Puedo tener una cara de orto” aparece el esfuerzo de un YO inquieto e irreverente que anda y marcha verso tras verso mientras se va descubriendo. Esa “cara de orto” que expone el poema, desafiante y contestataria, recurre a la expresión común de la lengua –“es la única que tengo”- para defenderse de su propio acoso y a partir del contraataque, las palabras, en franca actitud lúdica, rebotan entre múltiples sentidos para convertirse en una voz de sutil tono poético que fluye y deja fluir el deseo de ser, todas las caras con sus máscaras para simplemente… y cito: “conocer/ salir/ aflojar/ dar todas las que soy/ fuera de ésta que me asfixia”.
Los poemas no soslayan palabras, apuestan a todas: a las que abrigan, a las que anudan, a las que crecen, a las que honran y son honorables, a las que honran y no son honorables, a las que aman, a las que saludan y agradecen, a las que emocionan, a las que callan, a las que marean, a las que esperan… “Espero, eh/ estoy esperando/ sigo esperando/ no sé de dónde vas a salir, pero igual espero…” así comienza, sorpresivamente y provocador, uno de los poemas en los que un yo festivo y solitario busca “un abrazo/ nada más/ un abrazo que empuje el nudo/ bien fuerte hacia abajo/ y espero/ no soltarme esta vez”. Karina Macció, en la lectura de los poemas que a modo de posfacio cierra el libro de Maugeri, afirma con justeza: “cada imagen se enlaza a la otra y se transforma ante nuestros ojos y oídos, como cuando la espuma o las nubes nos muestran distintas formas, fantásticas, efímeras, que sentimos pasar”.
Bajo techo y Desechas son los títulos que presentan las dos últimas series del libro. Lejos de cumplir con las expectativas de protección, Bajo techo recoge las marcas de asfixia a la que techo y pared se someten. En el poema “una gran pared sobre mi pecho aplasta” –primero de la serie- el YO se muestra en busca de una libertad desesperada, quizás la libertad que el recuerdo promete cuando se empecina en recobrar el pasado: “Estoy literalmente/ soy/ agotada/ saturada/ aplastada (…) pegada al piso me vuelvo hueso/ cal piso pared/ soy mi propio techo/ mi límite/ mi cuerpo sin ventanas/ (…) puedo decir que vivo/ porque soy mi casa/ y ya no tengo interior”.
Con Desechas, el poemario llega a su fin. El cuerpo del lenguaje se fractura, se fragmenta hasta su mínima expresión: las letras. De la A a la Z. Cada una de las letras del abecedario se muestra desnuda del sentido que las palabras le otorgaban. Las palabras han pasado por la disección implacable e impecable de una mano que se vislumbra certera y promisoria. En su deshacerse la lengua se erotiza. Deja el cuerpo pesado de las pelotas por el piso, de las procesiones y los ayeres penados, para ganar la levedad de “un sonido en el aire que se evapora”.
Los poemas de malapalabra conjugan distintas facetas del lenguaje. Levedad y desmesura. Vaguedad y precisión. Espesor y llanura. Muestran lo mundano en su gélida vanidad y exponen el dolor del amor en sus infinitas repeticiones. Y fundamentalmente… inquietan. Violentan, en el mejor de los sentidos. Quiero decir: los poemas de malapalabra, este primer libro de Cecilia Maugeri, perturban nuestro pensamiento y ésta es, sin duda, una de las mejores maneras de ir buscando lo verdadero.
Adriana Mancini
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