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jueves, 26 de diciembre de 2013

Viajera Inspira en el colegio - Mariano Lattner

Leonor Fini



Compro y vendo
miran y vendo
quieren y vendo
piden y vendo
navidad y vendo
reyes magos y vendo
hija ve y vendo
todos quieren lo que vendo
compro y vendo 
compro y vendo

Mariano Lattner 2º 2ª del Colegio Nacional de Buenos Aires


Texto producido a partir de la lectura de poemas de clin caja, de Anibal Ilguisonis.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Viajera Inspira a los chicos - Ana Chuit





¡Alerta: piojos mutantes!

El estado de Rapunzelandia informa a sus habitantes una plaga de piojos peligrosos. A partir de que la hija de los reyes encontrada recientemente se hiciera un corte estilo Miley Cyrus, todos los piojos que vivían en ella se han disipado por todo el reino. Informamos que éstos son más fuertes que los comunes. De tanto pelo para divertirse y ejercitarse, se han hecho piojos con una capacidad intelectual mayor que los piojos comunes. Además son mucho más grandes y fuertes, capaces de generar muchos chichones. Esperamos que ante cualquier síntoma, como dolor de cabeza, caída de pelo, muchas ganas de rascarse, o ver a incluso a estos parásitos, se presenten en la corte real para un rapado total. Todo el pelo que se recaude será donado como alimento para los caballos reales. Esperamos la colaboración de cada uno de los habitantes, en caso de no hacer caso omiso a la idea de pelar su cabeza, incluso teniendo estos extraños piojos, será mandado de inmediato al calabozo.

Muy atentamente,


la Corte Real.


Ana Chuit (12 años).


Texto producido a partir de la lectura de "Ayudemos a los sapos", de Nicolás Di Candia, incluído en Léame.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Viajera Inspira a los chicos - Giuliana Aprea


Katerina Plotnikova



Caperucita al rojo sangre

Una niña, que tapaba su rostro con una capucha roja, caminaba por el bosque. En la mano, llevaba una canasta, y una manta cubría su interior. El día era frío, las nubes inundaban el cielo y parecía que estaba por llover. La niña iba a visitar a su abuela. La mujer vivía del otro lado del bosque, así que le esperaba una larga caminata. Entonces, la chica de la caperuza volteó al detectar el sonido de unas ramas quebrándose, pero no vio nada. Sin embargo, cuando volvió a darse vuelta, había un lobo frente a ella. Un animal peludo y dientudo, que inspiraba terror. Estaba parado en sus cuatro patas y la miraba atentamente.
-Buenos días, Caperucita Roja.
-¿Cómo sabes mi nombre?
-Nadie olvida el nombre- dijo con un dejo siniestro en la primera sílaba de “nadie”- de un integrante de la familia Roja.
-¿Y cómo sabes que Caperucita es mi apodo?
-¿Lo es? Yo solo lo dije por tu caperuza. Y por tu edad- dijo en un tono burlón.
La niña lo miró enfurecida. El lobo le sostuvo la mirada y luego desapareció entre los árboles. Caperucita Roja siguió su camino.

Finalmente, llegó a la casa de su abuela empapada. Había empezado a llover y tuvo que correr hasta llegar. Ya era de noche y la casa solo era iluminada por la luz de la luna que entraba por las ventanas. Abrió la puerta con un chirrido. La casa estaba vacía.
-¿Abuela?
Entró a la casa. Sus pasos hacían eco al pisar el suelo de madera. Caminó hacia la habitación.
-¿Abuela?- repitió.
Abrió la puerta y se acercó a la cama. Pero la que se encontraba allí no era su abuela.
-Hola, Caperucita.
No crean que ella no lo reconoció, sabía distinguir una anciana de un lobo. Metió las manos en la canasta, buscando algo.
-¿Qué traes en esa canasta? ¿Los ingredientes?
-No. ¡Esto! -pronunció a la vez que sacaba un afilado cuchillo y lo apuntaba hacia el animal.
El lobo se alarmó y abrió los ojos como platos. A continuación, Caperucita elevó el cuchillo sobre la cama y luego lo descendió con rapidez. El lobo aulló de dolor. La hoja del arma se clavó en el peludo pecho. La niña hizo lo mismo varias veces hasta que lo confirmó muerto. Caperucita tenía sangre salpicada en el rostro y en la caperuza, aunque no se notaba ante el color de la prenda, sino que podía confundirse entre las gotas de lluvia. Sólo tendría que lavarse el rostro para cubrir el crimen. No lo había matado porque sí, sino porque era necesario. Había descubierto su secreto. Caperucita jadeaba exhausta, luego, sonrió macabramente ante el trabajo bien hecho. Todo el mundo preguntaba cuál era el ingrediente secreto de los pasteles rojos de la familia Roja. Lo había conseguido en el preciso instante en que mató al lobo: sangre.


Giuliana Aprea (12 años)


Texto producido a partir de la lectura de "Ayudemos a los sapos" de Nicolás Di Candia, incluido en Léame.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Viajera Inspira en el colegio - Zoe Taricco García



"Unformed Figure", J. Pollock, 1963.



Viva vivir

Viva la lluvia, el sol y el mar,
viva vivir.
Viva el amor, los besos y los abrazos,
viva vivir mil veces.
Vivan los árboles y las flores, 
los pájaros y las estrellas, 
viva la luna, 
viva vivir con vos.
Vivan los amigos y enemigos,
vivan los amores y desamores,
viva la vida juntos.
Viva la luz,
viva la alegría y la sonrisa,
viva correr y saltar,
viva jugar,
viva vivir acompañado.
Viva enchastrar, 
viva manchar y no limpiar,
viva cantar y bailar,
viva seguir y parar,
correr y volver.
Viva envolverse, 
esconderse,
viva enredarse.
Vivan las carcajadas y los gritos,
viva la música,
viva tocar, viva sentir.
Viva mirar y ver,
viva el cielo y el suelo,
viva llorar.
Viva morder y comer,
viva soñar.
Viva la magia,
vivan los colores, los olores, los sonidos,
vivan los libros.
Viva la lucha,
vivan las fotos y los recuerdos,
viva crear.
Viva empezar, 
viva viajar por el mundo,
viva conocer, 
viva el futuro.
Viva vivir.
Viva.

Zoe Taricco García - 2° 2da Colegio Nacional Buenos Aires


Texto producido a partir de la lectura de pecespajaros, de Gabriel Kirchuk.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Viajera Inspira en el colegio - Emilia Colombo


Weegee

La gente es rara. Si un grupo de gente pasa gritando por la calle, otro grupo de gente le dice que se calle. ¿Qué pasaría si toda la gente gritara? ¿Qué pasaría si toda la gente fuera callada? No lo sé. También hay gente obsesionada o apasionada por el deporte, así como hay gente que no sale ni a la esquina. ¿Qué pasaría si una persona de cada grupo de gente cambiara de cuerpo? No lo sé. Hay gente inteligente, pero también hay gente tonta. ¿Qué pasaría si la gente inteligente pudiera pasarles un poco de sus conocimientos a los tontos? No lo sé. Hay alguna gente muy fuerte, y hay alguna gente muy débil. ¿Qué pasaría si la gente débil comenzara a entrenar para ser más fuertes que los otros? ¿Qué pasaría si la gente más fuerte siguiera entrenando e inflándose con esteroides para nunca ser superados? No lo sé. No sé qué pasaría si la gente actuara de otro modo, pero la gente es así, y yo formo parte de la gente.

Emilia Colombo – 2º 2da del Colegio Nacional de Buenos Aires


Texto producido a partir de la lectura de una selección de textos de Viajera.

martes, 10 de diciembre de 2013

Viajera Inspira a los chicos - Ona Hirsch



Deb Maggelsen

Escasez de princesas
Aviso urgente: toda la Zona Norte del reino se queda SIN PRINCESAS y ese hecho se está propagando hacia la Zona Sur. Esto se debe a que a las brujas se les ocurrió la gran idea de envenenarlas para sumergirlas en el más profundo de los sueños, del que no despiertan hasta que las bese su verdadero amor. Esto podría no ser problema pero los príncipes de ahora, unos totales inútiles, temen que al besarlas el veneno, que probablemente continúa en sus labios, los duerma a ellos también. En consecuencia, las princesas nunca despiertan y, al morir sus padres, el reino queda sin nadie que se haga cargo de él. Claro está, que siempre quedan los hermanos, sobrinos, etc. Pero éstos tienen tendencia a estar de un lado más bien maligno, por lo cual el pueblo en cuestión debe temer aún más.
Para que esto no ocurra las princesas deben evitar comer manzanas, dudosamente entregadas por viejitas jorobadas. Aunque uno no debería hacerlo si lo piensa un poco. Los enanos suelen recomendar esto mucho, hay que hacerles caso.

Ona Hirsch (12 años)

Texto producido a partir de la lectura de "Ayudemos a los sapos" de Nicolás Di Candia, incluido en Léame.



domingo, 8 de diciembre de 2013

Viajera inspira en el colegio - María Justina Vinson

Taiyo Onorato Y Nico Krebs

No pienso más

No pienso más
Mejor olvidarme
No pienso más
Aunque me desarme
No pienso más
Pero quiero quedarme
No pienso más
Debería callarme
No pienso más
Necesito encontrarme
No pienso más
De todo, estoy a punto de hartarme
No pienso más
Es tarde
No pienso más
Me estoy yendo
No pienso más
Me debo estar cayendo
No pienso más
Sonrío
No pienso más
Me despido


María Justina Vinson, 2do 2da del Colegio Nacional de Buenos Aires.

Texto producido a partir de la lectura de "corro, corro", de Mauricio Dreiling, incluido en Vidrio.