miércoles, 30 de julio de 2014

Alejo Steimberg en musicalpoesía!

La poesía de Alejo Steimberg, la ilustración de Bruno Rota en musicalpoesía!







24/7/2014 en Rechazando Coimas. Video por Gaby Tavolara.




domingo, 27 de julio de 2014

Pablo Milani entrevista a Natalia Monsegur

Por Pablo Milani

Entrevista Natalia Monsegur


Natalia Monsegur: “La poesía es un espacio de rebeldía necesaria”

La conocí una noche casi como todas las demás en el ciclo de poesía Rumiar Buenos Aires, e inmediatamente quedé impactado por su combinación en sus palabras de viajes y poesía. Luego de conseguir su libro, Casa de viaje (Viajera Editorial, 2010), la contacté para esta entrevista que de a ratos quiso ser charla y fue también reiteradas veces interrumpida por el que escribe. Fue una tarde /noche de otoño de lluvia en un bar del siempre barrio porteño de Palermo. Había sólo una mesa ocupada, que se desocupó ni bien ingresamos al lugar, además de la nuestra. La luz también era de otoño, amarilla, tenue. El resto fue música y lluvia de fondo. La entrevista fue atravesada por la inconfundible voz de la cantautora francesa, Zaz.
Natalia Monsegur nació en 1983 en Barcelona (España), a los nueve años se mudó con su familia a Buenos Aires. Es Licenciada en Letras de la UBA. Formó parte del taller literario de Ana Guillot. Editó Casa de Viaje (Viajera Editorial, 2010) Hoy se dedica a la docencia. Dice que ahora prefiere escribir ficción y que siempre está bueno el ejercicio de la escritura porque, entre otras cosas,  es un acto apartidario.


¿Cómo surge Casa de viaje?
Surge a partir de cosas que escribí a partir del 2008, (el libro es de 2010). De las memorias de los viajes y las fantasías de los viajes futuros o paralelos. El libro es mucha escritura acumulada. Llevó un tiempo darme cuenta, no sola, sino con el taller que asistía en ese momento. Había líneas, había temas que volvían y volvían. Y ahí me di cuenta que había temas en los que yo me quería enfrentar. Creo que eso está claro en el libro. A veces los temas que uno quiere escribir están para uno muy claro y para otros no. Fue darme cuenta de que había algo que me apasionaba y quería seguir escribiendo sobre eso. Habían palabras, movimientos y llegó un momento donde había mucho material también. Hubo mucho incentivo también de mi profesora de taller en ese momento, Ana Guillot. Generalmente pasa eso, de tener alguien que te lleva de la mano cuando uno es más pequeño. Y sucedió. Y fue muy placentero el armado del libro. ¿Cómo se ordena esto? ¿Cómo puedo jugar con eso? El libro tiene dos partes. En realidad,  yo quería que el libro estuviera 




En Casa de viaje hay varias vidas en una que se mueve entre pasado, presente y futuro.
Hay humor. Es muy importante el vínculo familiar además.
Y todo esto escrito en un total estado de libertad.
¿Cómo pensaste la estructura del libro?
En la casa de arriba y la casa de abajo, hubo un pensamiento. Dialogan entre sí. Hay mucho juego. Una mayor libertad a la hora de escribir como vos decís. En la casa de abajo encontré la prosa y me sentí muy cómoda con eso y después seguí por ahí. 

¿Influye la ubicación geográfica a la hora de escribir?
Influye moverse yo diría. Moverte y darte cuenta que te estás moviendo. Cuando uno se mueve y cuando uno viaja tiene la curiosidad o las ganas de estar viendo cosas nuevas. Entonces ahí se te despierta algo. Se te hacen nuevas sinapsis en la cabeza. Pero también es un viaje, y un viaje hacia el otro.

¿Qué crees que cambia la poesía?
Para mí es un espacio de rebeldía necesaria para la vida. La poesía es un género que te hace ver las cosas de otra manera, patas arriba. Es alimento. Las cosas en realidad no son como las vemos, como nos la hacen ver. La poesía es el lenguaje que más fuertemente se pone en evidencia con eso. Es un mundo mágico.
En pleno siglo XXI dominado por las redes sociales, la inmediatez, las distracciones, la difícil reflexión en soledad. ¿Qué papel crees querepresenta la poesía?
La verdad que eso no se puede evitar. La “tipa” está ahí, firme. Preguntándote: ¿Cómo vas a hacer para escribir? Pero también hay una necesidad ahí. Está el que necesita escribir, más allá de esa inmensa distracción. Hay que seguir escribiendo. Hay que hacerlo. Quizás hace dos semanas que no escribís nada, y estuviste muy bombardeado. Facebook es una locura, estás recibiendo información todo el tiempo. Igual está bueno hacer poesía que todo eso hoy porque como es rebelde, naturalmente, y apartidaria además.
Hiciste varios cursos de cine. Uno de ellos en Cuba. Otro con Campanella
¿Cómo llegas al cine? ¿Qué te atrapó?
Creo que llego por la ficción y es una súper herramienta para escribir ese género. Es muy difícil hacer cine después. Porque necesitas equipos, mucho dinero. No es imposible, se puede lograr. Estudié cine para escribir mejores cuentos, y me ayudó. El cine no deja que el guionista te engañe. Que engañe al espectador. Como un buen cuento policial. Vos no podes crear pistas falsas. Todo se nutre de algún modo.

¿Qué es lo próximo a Casa de viaje?
Ahora vienen cuentos. Hay cuentos cortos, largos. Estoy trabajando en eso.

¿Qué lees?
Leo muchas cosas diferentes al mismo tiempo. De repente tengo ganas de leer teoría o algo más concreto, así como más duro. Leo filosofía, o cosas de Ciencias sociales. Y esas cosas me hacen pensar desde otro lugar. Hace poco leí Bernhard Schlink y me encantó. Leo Psicología también.   A veces necesito ordenarme y decir: esto lo termino.

¿Barcelona vs Buenos Aires?  
Barcelona es la infancia. Es acercarme a un mundo mágico, como de leyendas. Porque lo que tienen los españoles, que acá en Buenos Aires se perdió mucho, es que mantienen muchas tradiciones, entonces pasaban cosas que yo flasheaba  de chiquita. Hay todo un imaginario que es muy nutritivo para el niño y a mí me nutrió un montón. Las festividades, pero medias profanas, porque está todo esto de lo carnavalesco que no es muy religioso. Mi familia no es religiosa, yo tampoco lo soy. Yo me metía en ese mundo de gigantes disfrazados. Después estaba también el hecho de que había montañas y había mar en Barcelona, así que tuve otro contacto con la naturaleza. Mi papá es navegante, así que nos metía en un barco y al mar. Y en el colegio tengo mucho recuerdo de excursión, de frutos silvestres, pero es la infancia. Uno la idealiza. 

Y Buenos Aires es como la novela de aprendizaje. Los amigos, los amores, el salir a la noche. Yo disfruto mucho la ciudad. En ésta época especialmente (otoño) me encanta. Y hoy por ahí Buenos Aires se ha transformado. Yo tengo 31 años y pensás que quizás esa novela se termina. Y Buenos Aires empieza a ser la ciudad donde vos estás y empezas a intervenir en ella. Y pensas cuál va hacer tu compromiso con esa ciudad. Es un caos. Pero a veces me encuentro caminando en calles que no puedo creer, de noche sobre todo. Siento que me llevan a otros lugares y me sigue asombrando la belleza.

Enlace a la nota en la revista Aglaura:

viernes, 25 de julio de 2014

mirarse en el espejo de la noche - Belara Michán

mirarse en el espejo de noche
deber ser un poco raro
para los ojos del día
levantar una pierna
buscar
el equilibro antes que el sueño
y entonces


y entonces sí


con la tibieza de brazos como alas
me miran de frente
dos ojos espejados
negros, de pupilas brillantina
da ganas de soplar
derramar
empaparse la cara
con su oscuro rubor


porque la noche planea alrededor del cuello
o la muerte
o la desconfianza:
ojos y brazos, brillan
(la sutileza del mirarse
es tan grave
tan simple
tan fugaz
como mariposa en un cuerpo gusano
inquieta)


¿pero hasta qué hora ven los ojos
esta exhalación radiante
dentro de la tapa, de esta oscura caja
es decir:
cuerpo?


las alas desplegables de mis ojos
se enroscaron
desde el pelo hasta la raíz
me enroscaron
y ahora, convivo con pájaros
hambrientos de belleza
me llevan a caminar
bailan
en el reflejo líquido de mi cuerpo de noche
me hablan
me mueven los brazos y los gestos
llevan mi cabeza
por lugares impensados
sin saber
que en todos sus pasos
hasta en los más simples
están buscando mi ojo denso
–íntimo–
–ilegible–
su único secreto


(ya no sé estar
ya no sé irme
o cómo
y aunque pudiera
no encuentro los ojos para mirarme
fuera del espejo
de la noche
ahí, donde hay algunas salidas
pero no veo entrada
ahí, indecible, atorado:
cuerpoadentro)


Belara Michán, cuerpoadentro.
Viajera, 2011.



miércoles, 23 de julio de 2014

musicalpoesía! 24/7 en Rechazando Coimas


Juan Lázaro Rearte en musicalpoesía! - 24/7



7.
cuerpos pequeños
que a la distancia del tiempo
sugieren espacios donde viven.
a mi la distancia me acerca
donde crecen
trincheras al sol, puntos de observación

13.

niño cuelga brazo madre
fosa abierta ya cerrada
boca abierta, siempre abierta.
Palabra clama para nadar.
Yo era un chico sigue así
bajo las estrellas pequeños agujeros
¿Quién va a abrirlos y ver más allá?

25.

el cadáver quiere salir de la fosa
el cadáver vestido con poco dinero
y sin equipaje maneja hasta mendoza
lo envío así, sin preguntas ni maquillaje.
Mi cadáver persiste año tras año,
sube con ansiedad la piedra andina
busca desde dónde tirarse pero
cuando arriba todo se ve plano,
y la cultura de luces como un cielo al revés.
Cuando el frío de la noche baja,
baja con las heridas abiertas y resecas
y camina por la peatonal.

46.

ascendíamos entre almohadas el viento vuelto piedra
la claridad de la cima se reflejaba en tu cara.
yo trataba de asustarte con historias del XVIII
para distraerte de la brusca, reiterada, pulsión de
los pájaros, que picoteaban del otro lado del cielo
que eran como agujas golpeando y rasgando el cristal bendito
y siempre punzando con sus ojos de estrellas,
y mi garganta llena de valor para agotarse en gemidos
de un hombre falto de entrenamiento, un cary grant
de los tropiezos de comedia.
Sé que mis latas están vacías
que el mapa se extendió ahí abajo entre luces de casas
entre luces de casas que cierran sus postigos,
que cierran con un golpe para atrapar la luz que se escapa
para robarnos de inmediato la luz del camino
y sin embargo subimos, entre bromas y recuerdos de los años,
y en un momento, cerrando los ojos levantás la mano:
señalás a lo lejos y presentimos el mar como una pendiente negra
espesa, de descargas de luna nueva. se queja la madera apretada de un barco
explorador arrinconado por las islas de los árboles gigantes,
ahí un astrolabio señala el norte hinchado de presencia,
se alumbran inviernos y desde la proa una mano responde tu saludo



De últimos 55 min de la mañana (2009)

Juan Lázaro Rearte es Doctor en Letras por la Universidad de Buenos Aires y docente de Literatura Alemana por la misma universidad. Tradujo obras de Klinger, Humboldt y Schiller, entre otros autores. También es Investigador Docente en la Universidad de General Sarmiento (IDH), donde se desempeña en los Talleres de Lectoescritura y en Estudios de la Literatura Moderna. Es parte del grupo teatral Los últimos tres, con el que estrenó Bulbus, de Anja Hilling (2011), además de textos propios. Como poeta participó de numerosas lecturas y performances, y es autor de Póstuma (Cencerro, 2004), Happy Hour (Cencerro, 2005) y de Últimos 55 min de la mañana (Flora y Fauno, 2009). Actualmente, prepara un nuevo libro de poesía: Teoría del archipiélago.