Video: Gabriela Tavolara
VIAJERA EDITORIAL se enamora de la literatura con una atrevida voz propia y una manera original de ver el mundo. Viajera sale en busca de talentos nuevos con el desafío de que encuentren sus ávidos lectores. Viajera cuenta con tres colecciones: descubrir, para primeros libros de autor; explorar, para seguir adentrándose en el paisaje de las obras contemporáneas en construcción; bífida, libros doble lengua/lengua doble
sábado, 2 de agosto de 2014
viernes, 1 de agosto de 2014
miércoles, 30 de julio de 2014
Alejo Steimberg en musicalpoesía!
La poesía de Alejo Steimberg, la ilustración de Bruno Rota en musicalpoesía!
24/7/2014 en Rechazando Coimas. Video por Gaby Tavolara.
domingo, 27 de julio de 2014
Pablo Milani entrevista a Natalia Monsegur
Por Pablo Milani
Entrevista Natalia Monsegur
Natalia Monsegur: “La poesía es un espacio de rebeldía
necesaria”
La conocí una noche casi como todas las demás en el ciclo de
poesía Rumiar Buenos Aires, e inmediatamente quedé impactado por
su combinación en sus palabras de viajes y poesía. Luego de
conseguir su libro, Casa de viaje (Viajera Editorial,
2010), la contacté para esta entrevista que de a ratos quiso ser
charla y fue también reiteradas veces interrumpida por el que
escribe. Fue una tarde /noche de otoño de lluvia en un bar del
siempre barrio porteño de Palermo. Había sólo una mesa ocupada,
que se desocupó ni bien ingresamos al lugar, además de la nuestra.
La luz también era de otoño, amarilla, tenue. El resto fue música
y lluvia de fondo. La entrevista fue atravesada por la inconfundible
voz de la cantautora francesa, Zaz.
Natalia Monsegur nació en 1983 en Barcelona (España), a los
nueve años se mudó con su familia a Buenos Aires. Es Licenciada en
Letras de la UBA. Formó parte del taller literario de Ana Guillot.
Editó Casa de Viaje (Viajera Editorial, 2010) Hoy se dedica a la
docencia. Dice que ahora prefiere escribir ficción y que siempre
está bueno el ejercicio de la escritura porque, entre otras cosas,
es un acto apartidario.
¿Cómo surge Casa de viaje?
En Casa de viaje hay varias vidas en una que se mueve
entre pasado, presente y futuro.
Hay humor. Es muy importante el vínculo familiar además.
Y todo esto escrito en un total estado de libertad.
¿Cómo pensaste la estructura del libro?
En la casa de arriba y la casa de abajo, hubo un pensamiento.
Dialogan entre sí. Hay mucho juego. Una mayor libertad a la hora de
escribir como vos decís. En la casa de abajo encontré la prosa y
me sentí muy cómoda con eso y después seguí por ahí.
¿Influye la ubicación geográfica a la hora de escribir?
Influye moverse yo diría. Moverte y darte cuenta que te estás
moviendo. Cuando uno se mueve y cuando uno viaja tiene la curiosidad
o las ganas de estar viendo cosas nuevas. Entonces ahí se te
despierta algo. Se te hacen nuevas sinapsis en la cabeza. Pero
también es un viaje, y un viaje hacia el otro.
¿Qué crees que cambia la poesía?
Para mí es un espacio de rebeldía necesaria para la vida. La
poesía es un género que te hace ver las cosas de otra manera,
patas arriba. Es alimento. Las cosas en realidad no son como las
vemos, como nos la hacen ver. La poesía es el lenguaje que más
fuertemente se pone en evidencia con eso. Es un mundo mágico.
En pleno siglo XXI dominado por las redes sociales, la inmediatez,
las distracciones, la difícil reflexión en soledad. ¿Qué
papel crees querepresenta la poesía?
La verdad que eso no se puede evitar. La “tipa” está ahí,
firme. Preguntándote: ¿Cómo vas a hacer para escribir? Pero
también hay una necesidad ahí. Está el que necesita escribir, más
allá de esa inmensa distracción. Hay que seguir escribiendo. Hay
que hacerlo. Quizás hace dos semanas que no escribís nada, y
estuviste muy bombardeado. Facebook es una locura, estás recibiendo
información todo el tiempo. Igual está bueno hacer poesía que todo
eso hoy porque como es rebelde, naturalmente, y apartidaria además.
Hiciste varios cursos de cine. Uno de ellos en Cuba. Otro con
Campanella
¿Cómo llegas al cine? ¿Qué te atrapó?
Creo que llego por la ficción y es una súper herramienta para
escribir ese género. Es muy difícil hacer cine después. Porque
necesitas equipos, mucho dinero. No es imposible, se puede lograr.
Estudié cine para escribir mejores cuentos, y me ayudó. El cine no
deja que el guionista te engañe. Que engañe al espectador. Como un
buen cuento policial. Vos no podes crear pistas falsas. Todo se nutre
de algún modo.
¿Qué es lo próximo a Casa de viaje?
Ahora vienen cuentos. Hay cuentos cortos, largos. Estoy trabajando
en eso.
¿Qué lees?
Leo muchas cosas diferentes al mismo tiempo. De repente tengo
ganas de leer teoría o algo más concreto, así como más duro. Leo
filosofía, o cosas de Ciencias sociales. Y esas cosas me hacen
pensar desde otro lugar. Hace poco leí Bernhard Schlink y me
encantó. Leo Psicología también. A veces necesito ordenarme
y decir: esto lo termino.
¿Barcelona vs Buenos Aires?
Barcelona es la infancia. Es acercarme a un mundo mágico, como de
leyendas. Porque lo que tienen los españoles, que acá en Buenos
Aires se perdió mucho, es que mantienen muchas tradiciones, entonces
pasaban cosas que yo flasheaba de chiquita. Hay todo un
imaginario que es muy nutritivo para el niño y a mí me nutrió un
montón. Las festividades, pero medias profanas, porque está todo
esto de lo carnavalesco que no es muy religioso. Mi familia no es
religiosa, yo tampoco lo soy. Yo me metía en ese mundo de gigantes
disfrazados. Después estaba también el hecho de que había montañas
y había mar en Barcelona, así que tuve otro contacto con la
naturaleza. Mi papá es navegante, así que nos metía en un barco y
al mar. Y en el colegio tengo mucho recuerdo de excursión, de frutos
silvestres, pero es la infancia. Uno la idealiza.
Y Buenos Aires es como la novela de aprendizaje. Los amigos, los
amores, el salir a la noche. Yo disfruto mucho la ciudad. En ésta
época especialmente (otoño) me encanta. Y hoy por ahí Buenos Aires
se ha transformado. Yo tengo 31 años y pensás que quizás esa
novela se termina. Y Buenos Aires empieza a ser la ciudad donde vos
estás y empezas a intervenir en ella. Y pensas cuál va hacer tu
compromiso con esa ciudad. Es un caos. Pero a veces me encuentro
caminando en calles que no puedo creer, de noche sobre todo. Siento
que me llevan a otros lugares y me sigue asombrando la belleza.
Enlace a la nota en la revista Aglaura:
viernes, 25 de julio de 2014
mirarse en el espejo de la noche - Belara Michán
mirarse en el espejo de noche
deber ser un poco raro
para los ojos del día
levantar una pierna
buscar
el equilibro antes que el sueño
y entonces
y entonces sí
con la tibieza de brazos como alas
me miran de frente
dos ojos espejados
negros, de pupilas brillantina
da ganas de soplar
derramar
empaparse la cara
con su oscuro rubor
porque la noche planea alrededor del cuello
o la muerte
o la desconfianza:
ojos y brazos, brillan
(la sutileza del mirarse
es tan grave
tan simple
tan fugaz
como mariposa en un cuerpo gusano
inquieta)
¿pero hasta qué hora ven los ojos
esta exhalación radiante
dentro de la tapa, de esta oscura caja
es decir:
cuerpo?
las alas desplegables de mis ojos
se enroscaron
desde el pelo hasta la raíz
me enroscaron
y ahora, convivo con pájaros
hambrientos de belleza
me llevan a caminar
bailan
en el reflejo líquido de mi cuerpo de noche
me hablan
me mueven los brazos y los gestos
llevan mi cabeza
por lugares impensados
sin saber
que en todos sus pasos
hasta en los más simples
están buscando mi ojo denso
–íntimo–
–ilegible–
su único secreto
(ya no sé estar
ya no sé irme
o cómo
y aunque pudiera
no encuentro los ojos para mirarme
fuera del espejo
de la noche
ahí, donde hay algunas salidas
pero no veo entrada
ahí, indecible, atorado:
cuerpoadentro)
Belara Michán, cuerpoadentro.
Viajera, 2011.
deber ser un poco raro
para los ojos del día
levantar una pierna
buscar
el equilibro antes que el sueño
y entonces
y entonces sí
con la tibieza de brazos como alas
me miran de frente
dos ojos espejados
negros, de pupilas brillantina
da ganas de soplar
derramar
empaparse la cara
con su oscuro rubor
porque la noche planea alrededor del cuello
o la muerte
o la desconfianza:
ojos y brazos, brillan
(la sutileza del mirarse
es tan grave
tan simple
tan fugaz
como mariposa en un cuerpo gusano
inquieta)
¿pero hasta qué hora ven los ojos
esta exhalación radiante
dentro de la tapa, de esta oscura caja
es decir:
cuerpo?
las alas desplegables de mis ojos
se enroscaron
desde el pelo hasta la raíz
me enroscaron
y ahora, convivo con pájaros
hambrientos de belleza
me llevan a caminar
bailan
en el reflejo líquido de mi cuerpo de noche
me hablan
me mueven los brazos y los gestos
llevan mi cabeza
por lugares impensados
sin saber
que en todos sus pasos
hasta en los más simples
están buscando mi ojo denso
–íntimo–
–ilegible–
su único secreto
(ya no sé estar
ya no sé irme
o cómo
y aunque pudiera
no encuentro los ojos para mirarme
fuera del espejo
de la noche
ahí, donde hay algunas salidas
pero no veo entrada
ahí, indecible, atorado:
cuerpoadentro)
Belara Michán, cuerpoadentro.
Viajera, 2011.
miércoles, 23 de julio de 2014
Juan Lázaro Rearte en musicalpoesía! - 24/7
7.
cuerpos
pequeños
que
a la distancia del tiempo
sugieren
espacios donde viven.
a
mi la distancia me acerca
donde
crecen
trincheras
al sol, puntos de observación
13.
niño
cuelga brazo madre
fosa
abierta ya cerrada
boca
abierta, siempre abierta.
Palabra
clama para nadar.
Yo
era un chico sigue así
bajo
las estrellas pequeños agujeros
¿Quién
va a abrirlos y ver más allá?
25.
el cadáver quiere
salir de la fosa
el cadáver vestido
con poco dinero
y sin equipaje
maneja hasta mendoza
lo envío así, sin
preguntas ni maquillaje.
Mi cadáver persiste
año tras año,
sube con ansiedad la
piedra andina
busca desde dónde
tirarse pero
cuando arriba todo
se ve plano,
y la cultura de
luces como un cielo al revés.
Cuando el frío de
la noche baja,
baja con las heridas
abiertas y resecas
y camina por la
peatonal.
46.
ascendíamos
entre almohadas el viento vuelto piedra
la
claridad de la cima se reflejaba en tu cara.
yo
trataba de asustarte con historias del XVIII
para
distraerte de la brusca, reiterada, pulsión de
los
pájaros, que picoteaban del otro lado del cielo
que
eran como agujas golpeando y rasgando el cristal bendito
y
siempre punzando con sus ojos de estrellas,
y
mi garganta llena de valor para agotarse en gemidos
de
un hombre falto de entrenamiento, un cary grant
de
los tropiezos de comedia.
Sé que mis latas están vacías
que
el mapa se extendió ahí abajo entre luces de casas
entre
luces de casas que cierran sus postigos,
que
cierran con un golpe para atrapar la luz que se escapa
para
robarnos de inmediato la luz del camino
y
sin embargo subimos, entre bromas y recuerdos de los años,
y
en un momento, cerrando los ojos levantás la mano:
señalás
a lo lejos y presentimos el mar como una pendiente negra
espesa,
de descargas de luna nueva. se queja la madera apretada de un barco
explorador
arrinconado por las islas de los árboles gigantes,
ahí
un astrolabio señala el norte hinchado de presencia,
se
alumbran inviernos y desde la proa una mano responde tu saludo
De últimos 55 min de la mañana (2009)
Juan Lázaro Rearte es Doctor en
Letras por la Universidad de Buenos Aires y docente de Literatura
Alemana por la misma universidad. Tradujo obras de Klinger, Humboldt
y Schiller, entre otros autores. También es Investigador Docente en
la Universidad de General Sarmiento (IDH), donde se desempeña en los
Talleres de Lectoescritura y en Estudios de la Literatura Moderna. Es
parte del grupo teatral Los últimos tres, con el que estrenó
Bulbus, de Anja Hilling (2011), además de textos propios. Como poeta
participó de numerosas lecturas y performances, y es autor de
Póstuma (Cencerro, 2004), Happy Hour (Cencerro, 2005) y de Últimos
55 min de la mañana (Flora y Fauno, 2009). Actualmente, prepara un
nuevo libro de poesía: Teoría del archipiélago.
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