domingo, 13 de julio de 2014

An inspector calls - Jan De Jager


Al final del invierno, encontraron muerto a Shlomo en su casucha del callejón más oscuro del gueto. El viejo estaba casi momificado: piel y huesos, los brazos rodeando las rodillas como abrazando un último calor en el centro de sí mismo.
Ese viernes en la Sinagoga, al anochecer, el Rabbi habló de Shlomo. Recordó los tiempos en que un Shlomo más joven visitaba las casas y todavía tenía la milagrosa habilidad de reparar pequeñas cosas a cambio de unas monedas. Reparaba los juguetes mecánicos de los niños, los relojes, y los antiguos y pesados molinillos de café. Con los años, sus manos habían perdido ese don y su dueño esa ínfima fuente de ingresos.
“Pero atención. Shlomo no murió de hambre, ni de sed, ni de frío. No murió por ser pobre o estar enfermo, o viejo.
(una pausa dramática)
Shlomo murió de soberbia y de timidez. Por orgullo, no golpeó la puerta de ninguna de nuestras casas para que le permitiéramos arrimarse al fuego del hogar, con un tazón de borscht en las manos. Y por timidez de no arriesgarse a ser rechazado.”
Recorrió la sinagoga un murmullo de asombro por la sabiduría del Rabbi, asombro que se fue transformando en asentimiento. Cabezas que miraban hacia los costados y luego knikten vigorosamente.
Prosiguio: “Qué bien nos sentiriamos si esa fuera toda la verdad. Qué conveniente y cómodo sería, pero no. Shlomo murió por todas las causas que nombré, pero además porque en todo el invierno ninguno de nosotros, incluyéndome, fuimos capaces de ir a golpear a su puerta para ver cómo se encontraba, o qué precisaba: también murió de abandono y desinterés. Cuántas causas para una sola muerte.”

Ernst Herzl, Historias del Rabbi Ben Ezra, Viena, 1897.
[trad.2010]

Jan De Jager, Relámpagos Vol. I.
Pronto por Viajera




martes, 8 de julio de 2014

Criaturas - María Victoria Verzura

Criaturas
absorben
la sangre
la licuan
escupen
coágulos
podredumbre
queda
entre sus vísceras
los ojos
tapan partes
humanas
no hay manos
ni pies
cuerpos
sin forma.



María Victoria Verzura, Sentir Óseo.
Viajera, 2010.


Arthur Dove

lunes, 7 de julio de 2014

Canastos, Carlos Battilana


El olor proviene de la feria:
sólo canastos y pescados con sus ojos ciegos.
Razón no ha de faltar
a los compradores: por días
el hedor ha detenido las ventas.
El hielo se ha deslizado
como una caricia
por la calle
hacia el fondo.
El aire destroza los mástiles
y hay
menos aire
que ayer.
Las precisiones no se pagan
pero recitan:
“Estarse
de este lado del mostrador
no cambia las cosas”.

Carlos Battilana, Presente continuo.
Viajera, 2010.

Naturaleza muerta, Manet

domingo, 6 de julio de 2014

Karina Maccio en la UNGS

Lectura de Karina Macció el 29 de mayo de 2014 en la Universidad Nacional de General Sarmiento durante el homenaje a Juan Gelman. 




jueves, 3 de julio de 2014

Sugiero mantener la boca cerrada - Virginia Janza

Sugiero mantener la boca cerrada
apretar fuerte los labios
y no permitir la huida
de letras que espanten el candombe interno
evitar el oxígeno
leña seca
caverna querida de todos los fuegos
no
no
no
daña el crepitar
cambia
rellena o encuentra
ausencia en el ritmo
represión total.
Sugiero
la piel bien expuesta
–a su pesar–
porque cuanto más carne
más roja
más suelta
–a su pesar–
supera así los incendios
sobrevive
abierto pozo imparchable
tajo que por fuente
(siempre danzante)
nunca duerme
nunca espera
guardarse de bichos
y se pudre por falta de frío
a la vista de todos
se transforma
algo nuevo
no humano
escapa luz por cada agujerito
oscurece los ojos de a poco
y en la mirada crece

(todavía es capaz de dar vida)

(todavía es
cuerpo de cactus reversible)


Virginia Janza, Lado Géminis.
Viajera, 2012.


Dresden Street, Ernst Ludwig Kirchner